Mostrando entradas con la etiqueta Antitaurinos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Antitaurinos. Mostrar todas las entradas

lunes, 8 de diciembre de 2008

SIGUIENDO LA CONSIGNA DEL PARTIDO

En Málaga los políticos socialistas sí acuden a los toros. En la foto superior, Miguel Angel Heredia, secretario general del PSOE en Málaga, junto a Salvador Pendón, presidente de la Diputación, ente supramunicipal del que depende la plaza de la Malagueta. En la inferior María Gámez, delegada del gobierno de la Junta de Andalucía en Málaga. El PSOE debería tomar una postura clara en relación a la Fiesta de los Toros a nivel nacional.

Noticia en Burladero.com. Nueva ofensiva antitaurina en Barcelona. En esta ocasión ha sido el popular distrito del Eixample, donde se encuentra la plaza de la Monumental de Barcelona, el que ha votado en contra de las corridas de toros y a favor de las iniciativas abolicionistas.

A propuesta de ERC, la pasada semana se llevó a cabo una votación en la que tanto los independentistas como PSC e ICV apoyaron una propuesta que ratifica el rechazo a las corridas, aprobado en el Ayuntamiento de Barcelona en 2004, y apoyaron la Iniciativa Legislativa Popular que pretende abolir la Fiesta.

Se da la circunstancia de que en este pleno no se ha dado libertad de voto por lo que los concejales estaban obligados a votar la consigna de su partido. En total, los seis ediles socialistas, los dos de ERC y dos de ICV votaron en contra de la fiesta; los nueve concejales de CiU se abstuvieron y los cuatro del PP votaron a favor de los toros. En el 2004, cuando Barcelona se declaró ciudad antitaurina, ocho socialistas manifestaron su apoyo a los toros, cuatro se declararon antitaurinos y dos se abstuvieron, en una votación secreta y sin obedecer órdenes del partido.

Un pleno que ha coincidido en el tiempo con la puesta en marcha de una Iniciativa Legislativa Popular que pretende recoger 50.000 firmas en al menos 120 días para instar al Parlamento a que prohíba la Fiesta en Barcelona, a excepción de los festejos populares. En total, los ‘antis' han conseguido que sean 867 personas los fedatarios legalmente acreditados para su recogida, que podría comenzar en las próximas semanas.

viernes, 28 de noviembre de 2008

CURA ANTITAURINO

Con la iglesia hemos dado, Sancho

Noticia en lasprovincias.es. El cura de Faura utiliza la hoja parroquial para condenar los toros y los bous al carrer.

"El arte y la cultura buena jamás provocan el sufrimiento y la muerte de un ser vivo". Así reza uno de los párrafos del artículo del boletín parroquial distribuido en noviembre en Faura y de Benifairó de les Valls. El cura de ambas iglesias, José Martínez Rondán, condena y critica en un extenso artículo que ocupa dos páginas la práctica de los festejos taurinos, así como de los bous al carrer. Asimismo, el eclesiástico tacha de "hipócritas" a quienes permiten y aplauden esta clase de espectáculos."

En este mundo, como dijo Rafael El Gallo, hay gente “pa to”. No puede censurarse que cualquier persona, con independencia de su profesión y condición, manifieste su rechazo a los festejos taurinos. Lo que me parece fuera de tono es que se utilice la hoja parroquial como panfleto para llamar hipócritas a los que permiten y aplauden los festejos taurinos. Por el contrario, conozco sacerdotes aficionados y en la propia plaza de Las Ventas pueden verse a varios de ellos asistir a los festejos.

miércoles, 1 de octubre de 2008

ESPERPENTICO


Noticia en Madriddiario.es:

"El juez Santiago Torres decidió no sancionar a ninguno de los seis activistas antitaurinos de la Fundación Equanimal que saltaron el pasado 4 de mayo al ruedo de Las Ventas para mostrar su protesta contra las corridas de toros, debido a la alegación de que la lidia había terminado cuando hicieron su aparición. El Reglamento Taurino permite a los espectadores levantarse de las butacas cuando el toro esté muerto.

¿Cuándo saltaron al ruedo estaba el toro vivo? Ésta es una de las preguntas que formuló el magistrado a los seis acusados de desordenes públicos y desobediencia a la autoridad. Todos contestaron que "no", puesto que "el personal de la plaza estaba arrastrando al animal" cuando irrumpieron por sorpresa en la plaza. El director de Equanimal, Eladio Ferreira, explicó que el artículo 34 del Reglamento Taurino recoge que los espectadores no se pueden levantar de los asientos hasta que concluya la lidia. En virtud de ello, el juez Torres acordó no tomar ninguna medida cautelar contra ellos, al entender que el asalto no es sancionable."

Lo que no ha valorado su señoría es que la ocupación del ruedo puede acarrear que el espectáculo se haga interminable, pues cualquiera puede pasearse por la arena de una plaza en tertulia con amiguetes, o portando publicidad el tiempo que le de la gana, sin tener en cuenta que en una corrida de toros no hay espaciotiempo muerto, todo tiene su sentido, y que ese momento es de gran tensión para los profesionales que esperan la salida del siguiente toro.

En vista de esta sentencia sugiero que:

1. En la próxima feria de otoño de Madrid, entre toro y toro, salte el público al ruedo a bailar chotis y a degustar un buen cocidito madrileño. Por supuesto, en la Feria del Pilar a marcarse unas buenas jotas.

2. En la Malagueta se haga una moraga y Kalixto, el saltamontes de Malagueto, y el enano se marquen una malagueñas entonadas por el Mocito Feliz.

3. En Granada, la gorda seguidora del Fandi, baile su pasodoble con Pacopi.

Este país, llamado todavía España, no tiene remedio. Sigue siendo la cuna del esperpento y el despropósito.

sábado, 6 de septiembre de 2008

VANDALISMO

Estatua en honor de Julio Robles, junto a la plaza de toros de Salamanca

Leo en el portal Burladero.com esta noticia que me ha revuelto las tripas:

"Un grupo de vándalos antitaurinos han destrozado hoy viernes el panteón de la tumba del matador de toros Julio Robles, que se encuentra situado en el cementerio de la localidad salmantina de Ahigal de los Aceiteros.

Sobre el panteón han derramado pintura de color rojo y en la parte posterior han pintado, en color negro, la inscripción "Toreros Asesinos". Además, los salvajes han robado el busto del matador de toros.

La familia del torero de Fontiveros ha denunciado los hechos en el cuartel de la Guardia Civil de la localidad salmantina de Lumbrales, tras lo cual varios agentes se han personado en el cementerio para tomar pruebas y huellas de los hechos."

Ante este tipo de gentuza, de delincuentes asaltantes de tumbas, tolerancia cero.

viernes, 29 de agosto de 2008

EL ARTE DE JUGARSE LA VIDA

Francis Wolff

EL ARTE DE JUGARSE LA VIDA

FRANCIS WOLFF
Catedrático de Filosofía de la Universidad de París
Artículo publicado en ABC, 28/08/08

"SE escucha de vez en cuando a escritores, universitarios y pensadores españoles evocar su infancia vagamente acunada de recuerdos taurinos y expresar su rechazo, a veces violento, de la fiesta de los toros. No comprenden cómo puede hoy (aún y siempre) emocionar, conmover, exaltar las muchedumbres, en las que seguro no ve nada más que una masa de reaccionarios incultos alentada por intelectuales esnobs. En esta revuelta antitaurina, a veces íntima, a veces sonoramente militante, se encuentran a menudo, en amalgama con la memoria de sus propias historias familiares, algunos tópicos datados en los sesenta (toros = turismo, exotismo de españolada, tremendismo del torero descamisado) o más antiguos aún (toros = España negra, vergonzante cara del pasado). Sí, ya sé: sé que para muchos españoles los toros despiertan espontáneamente ese mismo sentimiento confuso, un poco nostálgico, vagamente vergonzoso, de tener que vérselas con algo que sobrevive de manera inconveniente pero a punto de caducar definitivamente gracias a la ascensión social, la educación del pueblo, la evolución de las costumbres, el sano desarrollo de las sensibilidades, Europa, la democracia, etc. Sí, ya sé: sé que para muchos jóvenes españoles la palabra «tauromaquia» evoca carteles de otra época, un rito anticuado, una especie de juego arcaico o incluso un espectáculo cruel del que deben defenderse cuando, gracias a un programa Erasmus, se dan cuenta que, para el resto del mundo, se mantiene asociado al nombre de España, es decir, a una de las naciones más avanzadas de Europa de la que por lo demás uno puede sentirse orgulloso. A todos esos españoles, jóvenes o menos jóvenes, les quiero decir lo que sigue: los toros no son ya sólo la Fiesta Nacional de España. Con eso han perdido un poco y ganado mucho. Se han convertido en parte integrante de la cultura de la Europa meridional e incluso del patrimonio mundial.

¿Se imaginan ustedes que hace apenas algunas semana (el 2 de junio exactamente), en un teatro del centro de París atestado, cientos de personas de las que la mayoría no habían puesto nunca sus pies en España, e ignoraban absolutamente todo de la «fama negra» de los toros, habían pagado cara su entrada por el único placer de homenajear la heroica carrera de un torero... colombiano (César Rincón)? Claro que para todos esos turistas que visitan España a toque de pito, entre la torre de Pisa y el Big Ben, y que creen que Francia es Pigalle, los toros son el «exotismo» español barato, y el torero es algo así como «Manolete-ElCordobés-del brazo de su bailaora con castañuelas», o (para los más cultivados ¡ay!) es la imagen odiosa y desgastada del maletilla hambriento que, para salir de su miserable condición, no tiene otro remedio que tentar al diablo y arrojarse entre sus cuernos. Ignoran evidentemente, como quizás muchos españoles, que uno de los más grandes toreros de la historia está vivo y toreando y en modo alguno debe su valor extraordinario a esa deprimente leyenda, o que uno de los mejores toreros de la primera década del siglo XXI es francés, o que fue prácticamente imposible conseguir entradas (siendo tan caras como las de la ópera) para las diez corridas que conformaron la reciente feria de Nîmes (95.980 espectadores).

Un poco de pudor y muchos escrúpulos me impiden evocar mi infancia que está en las antípodas de las de los intelectuales españoles antitaurinos. Bastará decir que esa infancia en el cinturón de París, con mis padres judíos alemanes que escaparon por milagro de los campos de la muerte, en modo alguno me preparaba para recibir el choque que fue el descubrimiento accidental de los toros, a la edad de 18 años, al azar de una escapada estudiantil en la región de Provence. Para muchos españoles de mi generación, los toros son familiares, formaron parte de la vida cotidiana de su infancia, se los vivía con indiferencia, aceptación o rechazo de una «cultura» vagamente patrimonial que es como una segunda naturaleza de la que hay a veces que desprenderse para poder existir por sí mismo. Para mí la corrida de toros es una amiga que he elegido tan próxima como la música y sin la cual podría difícilmente vivir. Digo que la he elegido pero tengo más bien la impresión que ella me ha elegido a mí; el encuentro fue fortuito pero, como dice Flaubert de la primera cita amorosa: «Fue como una revelación». No, los toros ya no son sólo la Fiesta Nacional. Han perdido un poco de sus particularidades (algunas fiestas votivas, capeas salvajes, un público cautivo, un pueblo entero movilizado tras un torero muerto), han ganado mucho en universalidad -geográfica y sobre todo cultural-. Ahora, en el presente, los que torean y los que van a los toros lo han elegido, y si no saben del todo, ni unos ni otros, lo que van a buscar «allí» (¿sabemos bien lo que es el amor?), saben que hoy se va a la plaza en lugar de ir al estadio, al concierto o al teatro.

Sin duda, la corrida de toros no es moderna, pero no porque no sea de nuestro tiempo, es -al contrario- porque nuestro tiempo no está ya en la «modernidad». La modernidad en el sentido estricto se acabó hacia el final de los años ochenta del siglo pasado, con el derrumbamiento de las ideologías, el fin del sueño en el progreso y el agotamiento de los discursos dogmáticos de las vanguardias artísticas (formalmente revolucionarias, políticamente redentoras). Lo que algunos han dado en llamar la «posmodernidad» o lo contemporáneo se opone punto por punto a la modernidad. Puede ser que la corrida de toros no sea ni haya sido nunca «moderna», pero es seguro que se acuerda perfectamente a lo «contemporáneo». Lo moderno está ligado al progreso, a la «velocidad», a la industrialización sistemática (comprendida la de la ganadería de carne); lo contemporáneo y la corrida están ligados a la biodiversidad, a la ganadería extensiva de bravo, a los equilibrios de los ecosistemas. La modernidad sólo veía la salvación a través de la comunidad y la sociedad, en el «todo es política», lo contemporáneo y la corrida renuevan con los valores del héroe solitario (pensemos en el culto contemporáneo hacia los éxitos singulares y aventureros de cualquier tipo), con una ética de las virtudes individuales, el valor, la lealtad, el don de sí mismo. La modernidad quería esconder la muerte (simple «no vida» igual que se dice invidencia en vez de ceguera), reducirla al silencio del frío vacío de las salas mortuorias o a la mecánica funcional de los mataderos; lo contemporáneo y la corrida de toros reconocen que la ceremonia de la muerte puede contribuir a dar sentido a la vida mostrándola conquistada a cada instante sobre la posibilidad misma de su negación. Era -se decía- el fin de los ritos en los que lo único que se veía eran prejuicios arbitrarios e irracionales, pero lo contemporáneo y la corrida de toros redescubren las virtudes de los ritos, no necesariamente vinculados a capillas y estampitas. Lo moderno declaraba el final de la figuración en pintura, del relato en literatura, del drama en el cine; lo contemporáneo inventa una nueva figuración, el cine de Almodóvar, genio de la posmodernidad, reinventa la linealidad del relato y las estructuras complejas del melodrama, como la corrida de toros que mezcla lo festivo y lo trágico, los colores chillones y la emoción más pura. El arte moderno glorificaba la vanguardia social y declaraba el final de la «representación», el posmoderno mezcla lo popular y lo erudito -como la corrida de toros, la más sabia de las artes populares- mezcla la transfiguración de lo real y su presentación en bruto (el happening, el body-art, el ready-made, la instalación, la intervención, el artista mismo) como la corrida de toros, alianza de representación clásica de la belleza y de presentación en bruto del cuerpo, de la herida, de la muerte, como el torero, artista contemporáneo, que hace de su gesto una obra estilizando su existencia. La posmodernidad, lejos de oponer el hombre al animal como en los tiempos modernos, presiente que no hay humanidad sin una parte de animalidad, sin un otro al que -a quien- medirse, como si el hombre -hoy más aún que ayer- sólo pudiera probar su humanidad a condición de saber vencer, en él y fuera de él, la animalidad en su forma más alta, más bella, más poderosa, por ejemplo la del toro salvaje: vencerla, es decir, repelerla o domarla, pero sobre todo oponer la fuerza de la astucia, la gratuidad del juego, la ligereza de la diversión, la gravedad de la entrega de sí mismo, la fuerza de la voluntad, el poder del arte, la conciencia de la muerte -en definitiva todo lo que hace la humanidad del hombre-.

Quizá se podrá afirmar: ¿pero el espectáculo del sufrimiento animal, dada la evolución de las costumbres, no es ya tolerable, hoy menos que ayer? A esto hay que responder que no es una cuestión de historia (moderna o no) ni de geografía (España negra o no). Yo no he sufrido nunca, personalmente, con el espectáculo del pez atrapado en el anzuelo del inocente pescador de río -es una cuestión de sensibilidad-. Ésta permite a algunos ver al toro como víctima, la mía sólo ve en él un animal combatiente. Autoriza a algunos a pensar que el torero martiriza una bestia, yo veo en él un héroe contemporáneo que tiene la audacia de desafiar y enfrentarse a una fiera jugándose la vida -sin más, por la belleza del gesto, por pura libertad, para afirmar su propio desapego en relación con las vicisitudes de la existencia y su victoria sobre lo imprevisible-. ¡Es cierto que el toro no quiere combatir, pero no por porque sea contrario a su naturaleza el combatir sino porque es contrario a su naturaleza el querer! Esto es al menos lo que mi sensibilidad me dicta, comparable en eso a la de cientos de miles de otros hombres en todo el mundo, y no la creo menos movilizada ni sublevada que ninguna otra ante el sufrimiento de los hombres -o incluso de los animales- ni menos consciente de lo que hace falta de poder creador para volver a dar hoy un sentido, en arte, a esa palabra mancillada que es la belleza."

viernes, 8 de agosto de 2008

CONCENTRACION ANTITAURINA


Para mañana sábado está anunciada una concentración en los alrededores de la Malagueta de 114 antitaurinos semidesnudos procedentes de toda España. Otros 120 rodearan a estos con pancartas. Durante la concentración se ocuparán 150 metros de acerado con los "anti" tumbados en absoluto silencio en el suelo. Está anunciada de 18:00 a 20:00 horas.

Esperemos que las autoridades locales pongan todos los medios para garantizar el derecho, tanto de los antitaurinos a manifestarse pacíficamente, como el de quienes quieren asistir a la novillada anunciada en la Malagueta.

viernes, 11 de julio de 2008

FRANCIA RECHAZA LA PROHIBICION A LOS MENORES

Arena de Nimes

El gobierno francés de Nicolás Sarkozy ha rechazado la propuesta presentada por grupos antitaurinos para la prohibición de la entrada a los menores a los cosos del país galo. No se podrán imponer limitaciones de acceso a los menores en las alrededor de 300 localidades que en Francia organizan espectáculos, y que cuentan con 2,5 millones de espectadores. El ejecutivo francés ha decidido anteponer la libertad de los padres para llevar a sus hijos a los espectáculos taurinos y la salvaguarda de la tradición taurina del sur del país vecino.

Para contrarrestar estas propuestas, el pasado marzo se fundó en Francia el Observatorio de las Culturas Taurinas, -que reúne a criadores, organizadores de espectáculos, toreros, localidades taurinas y asociaciones de aficionados- que ante esta propuesta antitaurina iba a presentar un informe en el que se trataba las consecuencias de las corridas de toros en los menores frente a otros tipos de violencia que sí son toleradas por la sociedad francesa. El observatorio pretendía la realización de un estudio estadístico oficial sobre los menores que hayan necesitado atención psíquica por un espectáculo taurino en relación con los riesgos de violencia en televisión, en la escuela o en los videojuegos. Finalmente, y al rechazar el Gobierno la propuesta, no ha sido necesario este informe.


El Ministerio de Agricultura galo sí ha aceptado la iniciativa de ese grupo para redactar una carta que fije las condiciones de la cría de toros bravos. Esa carta debe establecer las condiciones ideales de las explotaciones y cumplir unas reglas como un número máximo de animales por hectárea. El ministerio también ha accedido a que sean los veterinarios de las direcciones sanitarias veterinarias los que se encarguen del examen de las reses en las plazas tanto antes de los espectáculos como después de su muerte.


Además, el ejecutivo francés ha decidido que la Policía Antiterrorista sea la encargada de investigar los actos vandálicos que efectúan los grupos antitaurinos, lo que supone un paso adelante en contra de ellos, considerando actos terroristas las agresiones que sufre el mundo del toro en Francia.


lunes, 7 de julio de 2008

ZAPATERO Y SARKOZY "CULPABLES"


Noticia de la Agencia EFE, publicada en el Mundo


El 'juicio' contra líderes políticos europeos y asociaciones profesionales taurinas concluyó con un 'veredicto' que los declara culpables y reclama la supresión de todos los tipos de subsidios, nacionales y comunitarios, con los que se financian las corridas de toros.

El jurado de la "Corte Internacional de Justicia para los Animales" incluyó en su sentencia simbólica una petición para que se cierren la escuelas de tauromaquia y se prohíba el acceso de los menores de 16 años a las plazas de toros.

Además, se solicita al Parlamento Europeo que convoque a un referéndum para que los ciudadanos de la Unión puedan pronunciarse sobre la abolición de esa práctica.

Igualmente, se invoca al Papa Benedicto XVI para que "aplique nuevamente la bula que condena los juegos taurinos" y establezca claramente "que los espectáculos sangrientos que son las corridas deben ser condenados".

Asimismo, el jurado declaró "culpables" al jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, al presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y a su primer ministro, Francois Fillón, al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, y al ex presidente portugués, Jorge Sampaio, por su respaldo a las corridas.

Igualmente fueron condenadas la Federación Nacional de Escuelas de Tauromaquia, la Unión de Criadores de Toros de Lidia, la Unión Internacional de Organizadores y Promotores de Espectáculos Taurinos, y la Unión Profesional de Matadores de Toros, todas ellas españolas.

Zapatero fue encontrado culpable de "mantener, gracias a subvenciones y en detrimento de las necesidades de sus conciudadanos desfavorecidos, espectáculos degradantes", así como de "crueldad hacia los animales".

Leer información completa

miércoles, 2 de julio de 2008

UNO DE GARCIGRANDE LIDIADO EN BURGOS


Otro ejemplo de vejación al toro bravo. Ejemplar de Garcigrande lidiado en Burgos. Ante esta imagen se me revuelven las tripas y me invade un sentimiento de vergüenza, asco e impotencia. ¿Es que nadie va a poner fin a tanta infamia de una puñetera vez? ¿Donde está la autoridad? ¡¡¡Desvergonzados!!!

Este animalito saltó al ruedo de la plaza de Burgos en cuya empresa, "Tauroburgos", figura el ganadero Martín Lorca, que fue anterior empresario de la plaza de toros de Málaga.

Más información de esta ignominia que carga de razones, una vez más, a los antitaurinos, en el blog de los amigos de toro.torero y afición.

sábado, 28 de junio de 2008

LA DEL PELO ROJO SE APROVECHA


La del pelo rojo se aprovecha

Paco Delgado

Publicado en la web avancetaurino

"De nuevo los toros sirven de excusa para la autopromoción gratuita de quien pide su abolición. Coincidiendo con la exposición abierta por el Parlamento Europeo en Bruselas, en la que se hizo una defensa seria, racional, meditada y equilibrada de la fiesta de los toros como referente cultural no sólo español -aquí es incuestionable y algo que no admite muchas dudas entre quienes tienen la cabeza para algo más que ponerse el sobrero o unas plumas-, la señora o señorita Olvido Gara, o Cara, no conozco con exactitud la filiación de la también conocida como Alaska, ha montado el numerito en contra del espectáculo taurino.

Una vez más, los mismos que despotrican contra esta actividad, caen en su propia trampa al valerse de lo que atacan para su propia promoción. No se dan cuenta de que ellos mismos están utilizando aquello contra lo que predican para hacerse publicidad gratis. Pero el mundo está lleno de desagradecidos.

Muchos han sido los artistas que han utilizado la referencia taurina para publicitarse, empezando por los míticos Beatles, que no tuvieron empacho ni reparo alguno cuando se tocaron de montera para aparecer en Madrid, en su primera actuación en España, pero muchos más son los que creen que atacando e insultando obtienen mayores réditos.

Y una vez más volvemos a lo mismo, la falta de respeto y conciencia democrática de quienes se hacen abanderados de esta causa. Dime de lo que presumes y te diré lo que no tienes. De nuevo, parece mentira, hay que recordar que la libertad de uno termina donde empieza la del vecino. Y si a mí me gustan los toros, nadie me puede impedir que disfrute de ellos, por mucho que una señora, o señorita, entrada en kilos y con el pelo rojo se empeñe en acabar con ellos.

¿Se imaginan a Ponce o a El Juli, o, por ponernos a un parecido nivel de popularidad, a Manolo Sánchez o Víctor Manuel Blázquez organizando un mítin pidiendo que Alaska no atormente a los amantes del flamenco con sus gallos y trinos desafinados?"

La estampa de la oronda tertuliana asidua de la cadena de los obispos merece un reconocimiento a los programas de retoque fotográfico. Con estos programas podemos hacer que el enano "amigo" de Malagueto parezca Pau Gasol y Pacopi el David de Miguel Angel. Eso sí, con barba, que si no pierde personalidad la cosa.