lunes, 24 de agosto de 2009

Esplá o el arte del pajareo

ESPLA

Esplá se despidió de la Malagueta con más pena que gloria, como históricamente han sido sus actuaciones en Málaga

ESPLA O EL ARTE DEL PAJAREO.
Por Pacopi.

Plaza de Toros de Málaga. 23 de Agosto. Última de Feria.
Dos gatos chicos de Luis Algarra y 4 de Román Sorando. Todos gatunos
Paquito Esplá.- Silencio. Saludos desde los medios.
Javier Conde.- Silencio y Oreja pueblerina.
Cayetano.- Silencio. Oreja regalada

El sorteo se realizó sobre las seis de la tarde y se repescaron toros, según dicen, rechazados en días anteriores. Se intentó mantener al menos cuatro de los Sorandos para que no se pudieran devolver entradas. Y yo me pregunto, ¿a quién defiende la autoridad? O dicho de otro modo, ¿quién defiende al público pagano?. ¿No sería mejor suspender la corrida en vez de aprobar esas seis sardinas? ¿No se defendería mejor al espectador de esta manera? ¿No se evitaría que se nos dieran sardinas por toros? Nosotros pagamos por ver una corrida de TOROS, una corrida de toros de plaza de primera, no de tercera. Ahora está muy de moda la defensa del consumidor, pero esto no debe abarcar al espectáculo de los toros. La autoridad, sólo está preocupada de que se celebre la corrida del día para poder exhibirse en los burladeros de la plaza y a los paganos  que nos den. Hoy ha salido la corrida más impresentable del serial, que ya es decir. Cada día se supera el listón por abajo. Los presidentes nos toman el pelo. Ahora saldrá don Puche diciendo eso de que el año que viene hay que mejorar el toro, despedirá al veedor y el año que viene más de lo mismo. Y la “peña recreativa el rabo alegre” organizará otro “memorándum” para no concluir nada, que se trata de no “mojarse”.

Dice el diccionario de la Real Academia que Pajarear es: “Andar vagando sin trabajar o sin ocuparse de cosa útil” Y esto es lo que ha hecho Paquito Esplá durante toda su vida torera. Hoy no iba a ser menos. Al primero de la tarde le puso banderillas a toro pasado y el último al violín. Tomada la muleta, dio  mantazos por aquí, mantazos por allá. Todos moviéndose más que prostático en situación apurada. No ligó una serie. Dos pinchazos y estocada atravesada. Era un inválido el cuarto, que la presidenta mantuvo en el ruedo, tal vez para no acrecentar la crisis en la empresa. Empleó el pico de la muleta. Volvió a dar mantazos, eso sí con mucha prosopopeya y boato, para que pareciera que estaba haciendo algo serio. Bajonazo. Saludos desde los medios tras petición de oreja que no se concedió, pues la presidenta siguió con la farsa y se hizo la dura en el palco para no concederla.

Javier conde el segundo no ha dado un pase, anduvo de un lado para otro, dando medios pases todos ellos con el engaño trompicado. Pinchazo y estocada baja. En el quinto, hizo una faena sin ligazón, terminado los pases arriba. Bajonazo. Oreja de plaza de pueblo.

En el tercero Cayetano, que no iba vestido de Armani, dio pases con el pico de la muleta. Estocada desprendida y atravesada. Silencio. En el sexto, que era una cabra, dio derechazos con el pico de la muleta, tan separado, que no toreaba a distancia lo hacía con bluetooth . Con la izquierda no quiso ni verlo. Estocada caída. Oreja.

Estoy profundamente convencido que el asunto de los toros, en Málaga, es batalla perdida.

Un saludo.

3 comentarios:

Eral dijo...

Juguemos, igual que juegan los empresarios malagueños con nosotros:
- Con la G, animal que trae Don Puche a la malagueta para su lidia en el ruedo.
- Con la V, sentimiento que percibimos cuando son casi las 6 de la tarde y pasa un hombre riendose y dice: veremos a ver si hay corrida, son las 6 y solo hay 4 toros elegidos, dos de ellos anovillados.
- Con la D, lo que hace Don Puche y cía. al no dejarnos a las mujeres ser acomodadoras, porque eso si, una plantilla de 75 personas, mujeres de seguridad, mujeres en la plaza jugandose la vida, mujeres viendo los toros... Pero para acomodar no servimos, no señor!
Y la de ayer... de gratis, si no... en la casa y viendo una peli.

franmmartin dijo...

Mi querido amigo,si sólo fuese en Málaga, nos podíamos dar con un canto en los dientes.
Felicidades por sus crónicas, que han servido de contrapeso imprescindible para que el platillo del triunfalismo, con su necesario acompañamiento de "gatadas"de todo tipo,no llegara a la estratosfera y se quedara en su punto.
Saludos cordiales.

Nieves dijo...

Totalmente de acuerdo. En asunto de toros, como en muchas otras cosas eso sí, Málaga es batalla perdida. Sólo hay que ver la situación que se produjo ayer con el ganado, y con los matadores, especialmente con el segundo del cartel que demostró su absoluta incapacidad para ser torero.