viernes, 11 de julio de 2008

TODO VALE, TODO ESTA BIEN

De órdago la grande se lo pasan los de las peñas en la plaza de Pamplona. (Foto en fiestasdesanfermin.com).

TODO VALE, TODO ESTÁ BIEN.

Por Pacopi


Pamplona 10 Julio del 2008

Seis toros de “El Ventorrillo” Bien presentados, muy buenos para el torero, algunos faltos de fuerza.

Antonio Ferrera.- Saludos desde el terciovy vuelta tras aviso.

Juan Bautista.- Silenciovy silencio.

Sebastián Cortés.- Saludos desde el tercio. Oreja.


Lo de los comentaristas televisivos clama al Cielo. No he visto rostros pétreos más grandes que el de los de Canal +. Digo yo que en el transcurso de la lidia de seis toros, si me apuran de siete festejos, algo se habrá hecho mal. Pues no, todo esta perfecto, el torero es casi como Dios: no se equivoca nunca. Si algo puede parecer una equivocación la culpa es o bien del toro o bien del público que no lo sabe entender. Así cuando Ferrera en el cuarto le tomaba el pelo al pagano, dice Caballero: “No ha visto la gente la faena” …¡¡Claro que la ha visto, pero por mucho que hayan bebido, no se la tragan!! Cuando dobló el toro el mismo personaje apostilló: “Como tienen en la mano los bocadillos, no pueden pedir la oreja…”


Antonio Ferrera, recibió a su primero con unas verónicas pasables. El astado está justito de fuerzas. Toma las banderillas el matador para colocar un primer par a toro pasado, un segundo también a toro pasado pero esta vez adornado con un horrible salto en el momento de la reunión y un tercero al quiebro citando de rodillas en postura poco airosa por antiestética, pues se doblaba sobre las rodillas echándose para atrás llegado a tocar la arena con la cabeza.

Brinda al público con la intención de conseguir aplausos fáciles. Empieza citando de lejos, pero al final del pase levanta la muleta. Da algún derechazo aceptable, pero poca cosa. En otras series de derechazos el cornúpeta le toca la muleta al final del pase por no bajarle la mano. Cita encorvado, al objeto de no cruzarse. Estocada baja. Saludos desde el tercio.


En el cuarto, también bien presentado pero justito de fuerzas, no hace nada que merezca la pena ser reseñado con el capote. Toma los garapullos y coloca un primer par a toro pasado. En el segundo busca el aplauso fácil de las peñas yéndose al terreno del sol, cuadra algo más próximo a la cara. El tercer par lo pone al quiebro, que es la forma más fácil de banderillear.


Toma la muleta y sale corriendo como un loco hacia los tendidos de la solanera, para buscar el aplauso facilón de las peñas. Empieza la faena con un pase sentado en el estribo, para continuarla con un par de mantazos de rodillas, siguiendo con una serie con la derecha muy embarullada, y entre serie y serie mira a las peñas desafiante para incitarlas a aplaudir. Se retuerce muy a modo cuando toma la muleta con la izquierda, todo para no cruzarse y llevar al toro con la panza de la franela. Como es lógico, el publico no le hace ni puñetero caso (Caballero le echa la culpa a la merienda). Ferrera sigue intentando que le presten atención con una faena pueblerina dando derechazos agarrándose a los cuartos traseros del animal para, así, dar varias vueltas. Cita encorvado de tal guisa que mas parece alcayata que pinturero matador de toros. Estocada atravesada y trasera. Suena un aviso; dos descabellos. Vuelta al ruedo. Y dice Caballero: “No ha visto la gente la faena”. Si que la ha visto Manuel, por eso no le piden la oreja. Este Ferrera debe contratar con urgencia una especie de Diamante Rubio, que le haga de jefe de clac. Es la única manera de cortar orejas, en plazas de cierta importancia, en los pueblos ni pa atrás.


Mal está Juan Bautista, es la vulgaridad vestida de luces. No se acopló con el segundo de la tarde. El toro requería que se tirara de él no enseñándole más que muleta, mas es lo cierto que el gabacho terminó descomponiéndolo. Media baja y atravesada. Silencio.


En el quinto, que toma la primera vara siendo citado el picador mostrándole el culo del caballo. Inicia la faena con la muleta en la izquierda de forma embarullada, duda continuamente, no sabe lo que hacer Nos quiere hacer ver que el toro no vale, cuando el que no vale es el. Termina con mantazos. Pinchazo, estocada trasera y desprendida. Silencio.


Salvador Cortés inicia la faena de muleta, (no hubo nada digno de ser contado con el capote) con estatuarios en medio del ruedo y un pase cambiado por la espalda. Toma al toro de lejos siendo lo mas meritorio que le aguantara la embestida a distancia, mas en su detrimento diré que empleó el pico. Naturales y derechazos echándose el toro para las afueras. Bernardinas para terminar. Estocada delantera. Dos descabellos. Saludos desde el tercio.


En el sexto mas de lo mismo, no se cruza, no obstante dio algún natural medio aceptable y al final de la faena alguna tanda a píes juntos. Personalmente diré que el toreo a pies juntos no me gusta pues hurta más de medio pase, ya que obliga a citar con la muleta retrasada y, generalment , es perfilero. Estocada desprendida y oreja.


Un saludo.


EL REMATE, por Malagueto


DEMASIADA VULGARIDAD


El que unos toros bravos tengan entre seiscientos y setecientos kilos es una vulgaridad. No es el peso ideal para que demuestren sus cualidades. A pesar de ello, algunos hasta embistieron y humillaron. Con bastantes menos kilos, hubiéramos visto un corridón.

Decir que Ferrera es un vulgar es una verdad palpable. Hizo sus numeritos y la gente encantada. Este y otros como el Fandi, son males necesarios en la fiesta. Llenan plazas, salvan ferias y además son baratos.

Que Juan Bautista está pasando un bache enorme, también es evidente. Ya se retiró por una supuesta depresión. Aunque le moleste a Dª Inés, los toreros también sufren depres. Estuvo fatal y no vale la disculpa de que le tocó el peor lote. Malo, pero lidiable.

Esperaba más de Salvador Cortés. En el tercero estuvo de vulgar para arriba siendo un toro potable. En el último, para mi el mejor, el toro fue superior al torero. Otro que se ha asociado a la vulgaridad. Este toro era para embraguetarse con él y torearlo con más profundidad. Salvador va en clara decadencia, cuando lo normal es que con sus cualidades, fuese hoy día una figura.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Manuel Caballero es como Ruiz Miguel cuando cogen la alcachofa. Con la salvedad que Caballero habla más o menos bien y el de San Fernándo aulla cada vez que habla.Parece mentira que abusen tanto del corporativismo. Ellos estan ahí para criticar objetivamente. No para disculpar a nadie y menos engañar a los que son profanos en la materia.

ines dijo...

Buenas noche señores, como ya todo saben no suelo escribí aquí pero como me sentí aludida equivocadamente por el señor malagueto le quiero aclara algo yo en ningún momento dude que los toreros sufran depresión mas bien todo lo contrario ya que los considero personas como a uste o yo ni mas ni meno, y le recuerdo yo en ese tema lo que me molesto mas bien fue todo lo contrario, que se dudara que la depresión es una enfermedad terrible y por desgracia se de que hablo, un saludo