lunes, 4 de septiembre de 2017

Paseíllo sin toros en París



PASEÍLLO SIN TOROS EN PARÍS.
Por Francisco Picornell.

Sucedió el día 18 de diciembre del año 1879 y se organizó el evento a beneficio de los damnificados  por unas inundaciones ocurridas en Murcia y Almería el mismo año. En varias ciudades de España se organizaron festivales taurinos para tal fin y los franceses quisieron organizar una corrida de toros, pero la legislación prohibía estoquear los toros, ante lo que se pensó que los toreros hicieran un paseíllo en el Hipódromo la noche del día arriba indicado. El evento resultó gran éxito.

Abría el cortejo una sección de la Guardia Civil, luego la banda militar de artillería, la seguía  otra de ingenieros, que dirigía Juarranz, autor del famoso pasodoble La Giralda. Detrás lo alguacilillos  de la plaza de toros de Madrid , lo que fue mas aplaudido que par de banderillas del Fandi. Aparecieron los toreros y el aplauso creció.

Bajo una potente iluminación desfilaron los toreros yendo al frente de las cuadrillas Gonzalo Mora; El Gordito, Lagartijo y Ángel Pastor seguidos de dieciséis banderilleros y ocho picadores, monosabios, areneros, carpinteros y mulilleros. Todo al los acordes del pasodoble Pan y toros. Tanto éxito tuvo, entre los gabachos, que hubo de repetirse entre el júbilo de los espectadores.

Cuentan las crónicas que todos los integrantes de ese cortejo se corrieron tremendas juergas en la capital de Francia, hubo quienes vendieron sus trajes de luces. Como en aquella época los toreros cuando vestían de calle lo hacían con traje corto, por lo que eran fácilmente identificables por los habitantes que los agasajaban como si hubieran visto aparición de un santo.

Como Dani me ha pedido que me ponga en abuelo cebolleta, seguiré contando curiosidades, aunque bien es cierto, que por este blog pululan gentes más ancianas que yo, más veo de no poner su nombre por conservar mi añeja barba. A veces los ancianos se ponen muy agresivos.


lunes, 28 de agosto de 2017

Falta repertorio (Crónica 9ª Bilbao)



BILBAO 27 AGOSTO 2017.
TOROS DE MIURA, flojos, algo peligrosos, el mejor el sexto.
Un cuarto de plaza.
FORTES.- Saludos desde el tercio; Silencio.
JUAN LEAL.- Vuelta y vuelta.
ROMAN.- Al tercio, oreja.

FALTA REPERTORIO.
Por Francisco Picornell

La corrida de Miura ha salido con cierto peligro, salvo el último que fue el mejor: Todos perdieron las manos.
FORTES, en el primero de la tarde se cayó delante de él al dar un traspiés, afortunadamente no pasó nada. Cundió el pánico en banderillas y no las intentaban clavar, las tiraban como si fuesen dardos. Empezó la faena con unos doblones, pero el miura le toca la muleta. Con la izquierda se queda  a mitad, muy parado. Creo que si le hubiera dado distancia y tomado el toro de lejos hubiera sacado mas partido. En el cuarto, que perdió las manos y fue por ello protestado, como fueron protestados los banderilleros. Fortes no sabe si tomar criada o ponerse a servir. Mantazos mil. Dos pinchazos, estocada desprendida, trasera y tendida. Silencio.
Supongo que no seguirán diciendo sus corifeos que lo han  tratado mal, como dijeron el día de su fracasada encerrona en Málaga y si lo dicen, pues que lo digan.

En el segundo de  la tarde JUAN LEAL, anduvo aperreado. Era un miura muy codicioso de salida. Inició la faena con un pase cambiad por la espalda que le toca la muleta y casi se la quita. Creo que lo ahogó y permitió muchos enganchones de la muleta. Se lo echa a los lomos. Estuvo a merced del toro. Estocada desprendida. Petición de oreja minoritaria que no se concedió con buen criterio. Vuelta.
Saludaron tras parear al quinto Marcos Leal y Manolo de los Reyes. El toro se para y da mantazos. Con la izquierda enganchones. No pudo colocar la faena que traía del hotel…otro día será. Vuelta.

Cerraba el cartel ROMÁN, que en el tercero dio pocos pases y muchos paseos. Al final sacó algún derechazo potable, mientras que con la siniestra instrumentó medios pases porque el miura se paró.
El sexto fue el mejor de la tarde, mas por ello no le quito la condición de inválido. Hizo una faena aseadita, pese a que  con la izquierda le tocó el engaño. Estocada delantera. Oreja.

Decía líneas más arriba que falta repertorio. Los coletudos de hoy no lo tienen; a todos los toros le quieren colocar la faena de mil derechazos y dos mil naturales y el toreo no es eso. Torear es dar a cada toro lo suyo. Se han olvidado del toreo por bajo, que era el que le convenía a los miuras ese  toreo que Corrochano en el libro ¿Qué es torear? Define como “Torear por bajo es sacar la muleta en el remate del pase, por debajo del belfo del toro, y al mismo tiempo dar un paso adelante con la pierna contraria, pegándose al toro, como metiéndose en el toro, para cuando este vuelva en busca de  la muleta que ha perdido ligarle el pase siguiente con lo que cada vez se le va ganando terreno al toro….”  Eso la torería de hoy no sabe hacerlo. Estoy seguro de que si uno lo hiciera se caía la plaza.

Se me objetará que los diestros estuvieron muy valientes, acepto, pero eso no es torear. La valentía en un torero, se le supone  como dicen de los soldados.

Al fin terminó Bilbao, que no hace sino que me ratifique en que la fiesta está cada día peor, que se la van cargando los propios taurinos. En Málaga la entrada fue una ruina y, me temo, que en Bilbao también. El día de Ponce creo que fue el mejor y hubo tres cuartos de plaza. Claro que los taurinos tienen escusas para todo, que si juega el Bilbao, que si entrena el Indautxu, dicho en Euskera, en fin escusas. 

domingo, 27 de agosto de 2017

EL GATO VIZCAÍNO (Crónica 8° Bilbao)

BILBAO 26 DE AGOSTO DE 2017
TOROS DEL PUERTO DE SAN LORENZO, chicos, inválidos, tullidos, seis mierdecillas seis.
ENRIQUE PONCE.- Saludos desde el tercio. Saludos desde el tercio.
DIEGO URDIALES.- Oreja. Silencio.
ROCA REY.- Silencio; oreja.

EL GATO VIZCAÍNO.-
Por Francisco Picornell

Hay gatos de Angora, gatos callejeros, gatos de Núñez del Culillo; gatos de los que gasta don Julián y gatos Vizcaínos. Estos últimos creo que usan xapela en el invierno, si es muy riguroso. Hoy han salido seis de esta especie, alguno con genes de marmolillo. Claro estos son los que quieren las figuras, esta variedad de gato que no les moleste, que, aunque no triunfen, siempre le puedan echar la culpa al ganado y así salvar el trasero.

El primero, que, como es sabido, le correspondía a PONCE; llamado el catedrático del toreo, era un inválido que perdía las manos desde que pisó la negra arena. Se protestó pero don Matías hizo oídos de mercader. Fue muy castigado en varas. Se vuelve a protestar su flojedad. Asió Ponce la muleta, el estoque (simulado) y la montera y se fue al micro del canal toros y brindó.¡¡¡A su suegro!! ¡¡lagarto lagarto!! . ¡Toquen madera!!.
Inicial el trasteo con unos doblones  por bajo, que no sé a que venían ya que el animalito estaba flojo flojo. Medios pases porque no admite el pase entero. Pinchazo, estocada un poco trasera. Incluso hubo osados que sacaron los pañuelos, no para llorar, sino para pedir la oreja. Saludó desde el tercio.
El cuarto arrastraba la pata derecha nada más salir, perdió las manos después de la primera vara. Y aquí los necios dirán eso de que al toro lo hizo el, que es un maestro, pues, bueno, pero no dio un pase, eso sí, vendió el cuento que algunos le compraron. A Ponce debían hacerlo miembro de honor de los colegios de Enfermeros, porque parece ser especialista. En esto si es especialista, en lo de torear, concédanme el beneficio de la duda. Omitió el aviso don Matías (10 minutos 40 segundos)…y..¡Encima le aplauden!  La seriedad de Bilbao era otra esto ha degenerado en folklore de la “maza”.

También se caía el segundo. Urdiales le dio con la derecha una tanda aseada. Embiste la “terrible fiera” muy violento, fruto de su falta de fuerzas. Se para el cornúpeto y se queda a mitad del pase. Estocada un poco contraria. (once minutos de faena sin aviso) Oreja.
El quinto que tampoco tenía fuerza, fue protestado ¡oh paradoja! por manso. Estando Urdiales dando trapazos, se lastima el animal la mano derecha. Cuatro pinchazos. Estocada delantera y atravesada. Tres descabellos. Silencio.

El tercero estaba cojo perdido, ROCA REY, intentó torearlo al empezar la faena. Al fin se impuso la cordura y lo mató de estocada perdiendo la muleta. Silencio.
El sexto fue protestado por su condición felina..¡¡y se habían tragado seis!! Roca Rey lo tiene que torear para arriba porque se le cae. Dió tandas retorcido con el pico del engaño. Acto seguido, recurre a las morisquetas; con medios pases, hasta que recurre al arrimón que la “maza” aplaude. Buena estocada. Oreja.

Luego que vengan los taurinos a pedir a los aficionados que defendamos la fiesta, que la defiendan ellos no engañando al sufrido pagano.

Mañana como el cartel está integrado por tres toreros segundones, seguro que salen unos miuras con mas cuernos que uno que yo conozco.

sábado, 26 de agosto de 2017

El temple de Dámaso González

EL TEMPLE DE DÁMASO.
Juanjo Franquelo

Descanse en paz un torero honesto y cabal como pocos. Sorpresas de la vida, me acaban de decir que ha fallecido Dámaso y como no sabía que estaba  bastante enfermo, la noticia me ha impactado.
Le vi torear muchas corridas y siempre lo he tenido como un buen torero, con poco arte, valiente, comprometido, honesto y que se enfrentaba a cualquier encaste y eso ya para mi, es un gran plus.

Cuando reapareció en 1992, charlábamos en la peña el Boquerón de Málaga, unos cuantos aficionados y entre nosotros estaba un señor mayor que era una enciclopedia taurina.  Este hombre era de un pueblo de Albacete y sabía bastante de la trayectoria de Dámaso González. Uno decía que era torero vulgar, otro que si valiente, otro que no tenía arte y alguien habló del temple. En ese punto coincidí totalmente con el interlocutor del temple. El señor mayor escuchaba y esperaba para saltar. Nos puso a todos de pie en una esquina del gran salón de la peña, donde había decenas de mesas y sillas muy bien colocadas. Nos dijo: 
- "Señores, Dámaso coge a un toro con la muleta desde aquí y lo lleva al extremo opuesto del salón y no tira el toro ni una silla". 
- Pues sí, eso es dominio del torero que hace lo que quiere con el toro, comenté yo. 
Muy serio me dice: por supuesto que es dominio del toro, pero sin temple, no se domina...

Siempre se le ha catalogado como torero con mucho temple, incluso leí algún título que le llamaba el rey del temple. Según el señor mayor y le doy la razón, el temple forma parte del dominio con la muleta.

Sobre la Feria de Otoño




FERIA DE OTOÑO
Iván Martínez

El pasado jueves el mega empresario Simón Casas (Plaza 1) presentaba la Feria de Otoño de Madrid.  Mientras, transcurría la Feria de Málaga, en la que también tiene un papel importante el francés como parte del quinteto empresarial que dirige desde esta temporada la Malagueta. Así, si por la mañana estaba en la capital de España en la presentación de los carteles otoñales, por la tarde se le podía ver en el callejón del coso del paseo de Reding. Estaba claro que el “productor” no podía perderse el “espectáculo” que había ideado Enrique Ponce con su Crisol y que a la postre sería todo un éxito (de triunfalismo exacerbado, “indultitis” y bochorno por momentos, diría yo).

Había cierta expectación ante lo que pudiera decir Casas después de la problemática surgida en Las Ventas con las obras de reacondicionamiento de la plaza, que en un primer momento hicieron peligrar incluso la temporada venteña. Ante esta cuestión el empresario se mostró seguro de sus cuentas y dijo no tener preocupación al respecto. También se esperaban con ganas estos carteles de otoño por las intenciones que había venido anunciando el empresario en torno al aumento del número de corridas (se habló de hasta 10 festejos) o la incursión en los carteles de Alejando Talavante. Pues ni una, ni otra. Y no es que sea una crítica a los carteles presentados, sino una crítica al “vender humo”, al populismo que día sí y día también nos tiene acostumbrado Simón. Y es que el empresario de la plaza más importante del mundo no puede salir ante los medios, previa feria de San Isidro y decir que se van a cortar X orejas y van a haber X puertas grandes. Mire señor Casas si esto fuera algo que se pudiera predecir con esa valentía, atrevimiento y facilidad, primero, no se llamaría toreo y segundo, muchos dejaríamos de tener interés en ello.

Pues en esta ocasión parece que no se ha aventurado con tanta osadía y no ha jugado a la quiniela taurina. Aunque sí que aprovechó la presentación de los carteles, además de para presumir de los manidos números, para atizar y convertirse en ese tipo que se gira al tendido haciendo peinetas. "Algunos estúpidos pensaron que yo no era capaz de distinguir Nimes de Madrid, Valencia de Madrid y la idiosincrasia de cada plaza". Un poquito de señorío por favor, que es usted el empresario taurino más importante de España y su máxima representación. Lo que quizás no le guste a Simón es simplemente el AFICIONADO, sí, ese que cada vez es más raro encontrar en una plaza de toros, ese que no aplaude todo lo que le echan, ese que no pide las orejas por pedir, ese que protesta ante las injusticias del taurineo, en definitiva, ese que mantiene la seriedad de la fiesta. Y en Madrid afortunadamente aún quedan algunos de esos.

Pues bien, dicho lo cual, los carteles de la Feria de Otoño 2017 me gustan. Hombre, podrían ser mejores pero vamos a intentar ver el lado bueno de las cosas porque si no mejor nos vamos de esto. Sí que lleva razón Simón Casas que mejora lo de años anteriores. Feria que se celebrará entre dos semanas. Una primera parte compuesta por un festejo de rejones y una corrida de toros, y una segunda con una novillada y 4 corridas de toros. Cosas positivas, pues dejando a un lado el aspecto numérico (no llega a esos 10 festejos anunciados pero sí es cierto que se mejora con respecto al número que venían anunciándose en estas fechas por Taurodelta), debemos hacer referencia a la variedad de encastes (a los clásicos otoñales como Puerto de San Lorenzo y Adolfo, se suman Ana Romero y José Escolar que lidiarán conjuntamente en la misma corrida), al doblete de un Ferrera rehecho así mismo que lleva una notabilísima temporada, la presencia de figuras como Perera y Castella, la del venezolano Colombo como figura emergente del escalafón novilleril o la confirmación de alternativa con la corrida de Cuvillo del mediano de los Adame, Luis David. También tiene un hueco merecido el siempre alegre torero valenciano Román, quien abrió la puerta grande de Madrid el pasado 15 de agosto y que actuará en la corrida de Fuente Ymbro junto a Morenito de Aranda y Joselito Adame.

Si me tengo que quedar con una corrida, creo que el mano a mano entre Antonio Ferrera y Paco Ureña con los toros de Adolfo Martín tiene más interés que los que se han venido dando tanto en Madrid como en otras plazas donde la rivalidad y competitividad brillaban por su ausencia. Ferrera querrá cerrar una temporada, la de su regreso, con el triunfo en Madrid que no llegó a consumarse en San Isidro. Ureña es ya un clásico de estas corridas y muy del gusto de la afición venteña. Creo que le hubiese gustado (como él siempre dice con cierta queja) torear otra corrida, además de la de Adolfo. Algo que sí se le ha concedido a Ferrera y por lo que seguro querrá mojarle la oreja.

Como ausencia más destacable la de Ginés Marín, triunfador y revelación de la temporada. Dijo Simón Casas que se le ofreció entrar en los carteles pero pedía una cantidad desmesurada. Recordemos que G. Marín está apoderado por José Cutiño (FIT) y que el torero extremeño nacido en Jerez también se quedó fuera de la Feria de Málaga donde entró finalmente por sustitución de Manzanares. Es lo que tienen los oligopolios y así está esto, nada nuevo bajo al sol.


Más flojos que un muelle de guita (Crónica 7ª Bilbao)

Polémica "banderillas políticas" al margen, el subalterno Iván García protagonizó un excelente tercio, aunque Cayetano pretendiera restarle protagonismo. 

BILBAO 25 de Agosto de 2017
Siete toros de Victoriano del Rio, uno como sobrero.
Casi lleno.
ENRIQUE PONCE.- Silencio. Dos orejas.
CAYETANO.- Al tercio. Silencio.
GINÉS MARÍN.- Aviso, al tercio. Oreja fácil.


MAS FLOJOS QUE UN MUELLE DE GUITA.
Por Francisco Picornell

Hoy llegaba el llamado maestro Ponce y, claro, ha bajado la presentación del ganado. Todos, los siete han perdido las manos y algunos las patas en algún momento de la lidia.
En el primero, que, como dicho queda en líneas precedentes, perdió las manos. Con la muleta dio medios pases con la muleta a media altura. La familia del toro, de haber sobrevivido, podría solicitar los beneficios monetarios de la Ley de dependencia. Pases de enfermero. No pasa el toro y el llamado maestro Ponce nos vende la burra. Se oye algún pito porque se pone pesado. Media tendida, descabello. Silencio.
Perdió las manos de salida en cuarto, luego, antes de llevarlo al caballo la invalidez, le afecta a los cuartos traseros. Algunas protestas. Comienza con la derecha dando pases de uno en uno, el toro lo atosiga entre pase y pase. Que mas les voy a contar que ustedes no sepan. Les hablaría del empleo del pico de la muleta, que vendió la burra con el cuento de dejar reponer al toro, que la faena fue larga cual día sin pitanza, pero ¡¡no le dieron aviso alguno!. El toro estaba agotado. Estocada, dos orejas, pero…¡no hubo indulto!!.

También perdió las manos el  segundo que le correspondía a Cayetano, a la hora de banderillear, tuvo un feo gesto, que fue obligar a uno de sus subalternos a poner un par con los colores de la bandera española. Y digo que el gesto era feo, no porque esté en desacuerdo con los colores de los palos, que lo estoy, sino por el acto de prepotencia que implica el obligar a un subalterno a poner el par de marras. Si usted quiere hacer un gesto de patriotismo o patrioterismo  poniendo un par con los colores de la bandera española o de la China popular y desafiar a los que le pitan, los pone usted, pero no tiene porque implicar a un empleado suyo. Claro el color de los palos originó pitos, por un lado y aplausos por otro. Una vez pasado el incidente,  dio mantazos de rodillas, previamente se quitó las zapatillas, luego se desabrochó el chaleco, con la izquierda instrumentó los pases de uno en uno, trapazos varios. Pinchazo, estocada echándose fuera, tengo en mente grabada la imagen del canal toros, tomando la escena por la espalda y se ve como Cayetano da un pase al lado para no pasar por los pitones. Me recordó la foto que Dani colgó el otro día diciendo que el Juli mataba al violín. Saludos desde el tercio.
No pudo con el quinto, al que le dio mantazos, por aquí y por allí  Pinchazo, sin cruzar, medía sin cruzar tendida. Silencio. Fue despedido con pitos al abandonar la plaza.

El tercero de la tarde se partió un pitón al rematar en un burladero. Salió el que era de sexto al que GINÉS MARÍN, que perdió las manos. Con la izquierda da pases que no dicen nada. Con la izquierda no cruza y da pases citando al hilo del pitón, luego algún pase fuera de sitio. Sacó un natural en el momento en que se cruza, perfilero. Tres pinchazos Aviso, dos descabellos.
En el sexto, que realmente era el sobrero de la misma ganadería y que se llamaba igual que el tercero, no se tenía en pie con cada pase perdía las manos. Medios pases. Es lamentable que un señor que se llama matador de toros, se empeñe de forma recalcitrante en darle pases a semejante inválido. Termina con el llamado arrimón. Estocada trasera, atravesada, volviendo la cara. Oreja de plaza de pueblo, casi casi de Málaga.


Hoy dicen, que acudió mas gente que otros días. Mañana repite el llamado maestro Ponce. En el callejón estaba el poeta del rebalaje tal vez tomando apuntes.

viernes, 25 de agosto de 2017

De bostezo y azabache (Crónica 6ª Bilbao)

BILBAO 24 DE AGOSTO DE 2017
Toros de Garcigrande, el primero, y los cinco restantes de Domingo Hernandez
JULI.- Silencio, con algún pito. Aviso, al tercio con algún pito.
TALAVANTE.- Al tercio. Pitos.
JOSE GARRIDO.- Aviso, al tercio: Silencio.
Media Plaza.

DE BOSTEZO Y AZABACHE.-
Por Francisco Picornell.

Vaya muermo de tarde, se ve que cuando llegan las figuras con sus toritos debajo del brazo, todo son peros, óbices y cortapisas, salen los toros parados, memos, bobos. Como yo vaya.
Colocó el JULI, al primero de la tarde, entre las dos rayas de picar, perdió las manos al salir del jaco. Se protesta. Faena de muleta insulsa con menos gracia que Rajoy contando un chiste. Anodino. Estocada echándose fuera, corta atravesada desprendida y trasera que se protesta por el público. Silencio con algún pito.
Con el cuarto, dio una tanda con la derecha medio aceptable. Con la izquierda no se confió, cita sin cruzar arqueando el cuerpo para que el animal pase a más distancia. La faena de siempre del Juli. Terminó con estatuarios, tira la espada y da unos mantazos muy propios. Pinchazo echándose fuera. Estocada trasera desprendida, perdiendo la muleta. Aviso. Al tercio con algún pito.
 Hay una moda de entrar a matar, que consiste en que al irse para el toro dá un paso a la izquierda para salir fuera de la trayectoria y luego  un saltito para clavar el estoque, claro como huye la espada queda atravesada.

Era incierto el segundo, pierde las manos de salida. Quite de Garrido de frente y por detrás, como no podía ser de otro modo. TALAVANTE,  con la muleta dio dos buenos derechazos, se lo juro, el toro se cae. He de anotar otra aseada serie con la derecha, por lo menos ligada, otra que le toca la muleta. Con la izquierda embiste descompuesto y le da latigazos. Terminó con series aceleradas. Faena de más a menos. Estocada trasera y desprendida, que se protesta. Al tercio.
En el quinto faena vulgar, no sabe lo que hacer ni cómo hacerlo. Estocada desprendida, delantera, pitos.

Derechazos  vulgares propinó JOSE GARRIDO, al tercero de la tarde, tres derechazos casi buenos, con izquierda para las afueras, muy distanciado en ocasiones. Tarda en entrar a matar porque se pasó de faena. Aviso. Pinchazo muy bajo pues al entrar a matar se echa fuera. Estocada que quiere ser recibiendo, perdiendo la muleta. Al tercio.
Al sexto que se  llevó por delante a un subalterno, sin grandes consecuencias, poco lo quiso ver: Se sabía desde un principio que no había nada que hacer con el. Mas como José Garrido es de natural recalcitrante, se empeño en dar pases sin pies ni cabeza ni fundamento alguno. Por la izquierda no tenía un pase. Digo yo que si sabes que no vas a hacer nada, ¿a qué viene el estar tan pesado dando el coñazo al personal?. Y eso debe estar ínsito en su persona, pues en Málaga lo hizo también para general desesperación. Estocada baja atravesada.

Da que pensar, que toreando don Julián el de los gatos, y Talavante, a los que tienen por figuras, sólo haya media plaza. Debían plantearse eso los empresarios. En Málaga hubo escasez de espectadores, lo que hace que yo me alegre en plan Berengario, después de las perrerías que nos hacen a los paganos. La culpa es de ellos. 

jueves, 24 de agosto de 2017

Los Victorinos también se caen (Crónica 5ª Bilbao)

BILBAO 23 AGOSTO 2017
Toros de Victorino Martín, uno, sexto bis, de Salvador Domecq. El primero era alimaña, los cinco restantes eran un híbrido entre monjita pudorosa y buey inválido.
DIEGO URDIALES.- Palmas, oreja tras aviso.
MANUEL ESCRIBANO.- Al tercio tras aviso; oreja con petición de la segunda, dio dos vueltas al ruedo
PACO UREÑA.- Oreja y silencio.

LOS VICTORINOS TAMBIÉN SE CAEN
Por Francisco Picornell

Hoy hemos visto una extraña corrida de Victorino, y digo extraña porque , salvo el primero que era alimaña, los otros eran inválidos y de tonta embestida, aunque levantaran la cabeza al ser pasados de muleta, alguna de las veces por culpa de su matador.

El primero de la tarde, que le cupo en suerte a DIEGO URDIALES, aunque también flojeó de manos, era peligroso y propinaba unos tornillazos que, como digo, lo hacían mas peligroso que Bretón en una guardería. No tenía pues un pase, lo propio era doblarse con él por bajo y a matar, cosa que hizo al final de la faena. Estocada algo desprendida. Palmas.
Con dos buenas verónicas recibió al cuarto, que pierde las manos el noble bruto. Con la muleta derechazos a media altura que termina arriba (el toreo es de arriba abajo) El Victorino va muy bien. Quiero decir que no hace nada feo. Una seria de naturales buena. Con la derecha abusó del pico aunque, bien es cierto, que templó muy bien. Se termina rajando y se va a tablas. Pinchazo muy bajo, trasero y feo cual escuerzo. Estocada contraria atravesada. Aviso. Oreja fácil, casi de Málaga.

Era el segundo de la terna, MANUEL ESCRIBANO, bien presentado pero pierde las manos. Banderilleó poniendo el primer par a toro pasado, mejor el segundo de dentro a fuera, siendo el tercero al violín. Había que llevarlo muy templado y bajarle la muleta para que no cabecee, mas ello no se hizo. Algún natural sin tocarle la muleta, carece de temple. Se pone pesado, porque el toro no es la tonta del bote y no admite la faena tipo. Dos pinchazos, media atravesada. Aviso, dos descabellos. Al tercio.
A porta gayola recibió al quinto, que también estaba falto de fuerzas. El primer par de banderillas fue a toro pasado. El segundo a la pala del pitón y el tercero citando desde el estribo quebrando y saliendo de forma muy comprometida por los adentros. Con la izquierda naturales de abajo arriba. Con la derecha, aunque con pico, lo lleva bien. En otras ocasiones no cruza, pero queda muy aparente. Estocada desprendida. Oreja, le piden la segunda que Don Matías con buen criterio no concede. Da dos vueltas al ruedo. Y ya dicen burradas por los mentideros. En la tertulia del Plus, Fernández Román casi insultaba a don Matías, llegando a decir que no otorgaba la oreja por vanagloria, mas o menos para fardar, y decía, mas o menos, que son lelos los veinte o treinta espectadores que lo aplauden cuando niega una oreja. Este señor sabrá porque lo dice, pero me temo que no quiere saber que el otorgar la segunda oreja queda a criterio del presidente. Algún día nos va a explicar porque salió de TVE. Y en el comentario de la corrida los locutores dicen que no era faena de dos orejas….¡¡que cosas mas raras, incluso contradictorias se dicen uno y otro sitio del  mismo canal!! Es lo cierto que otorgarle la segunda oreja a Escribano, hubiera sido tirar mas por los suelos la seriedad que le queda (si le queda algo) a Bilbao.

Cerraba la terna PACO UREÑA, que en tercer lugar lidió un toro que perdía las manos y fue protestado por falta de fuerzas. Basto y mecánico, no lleva al toro toreado. Como siempre se quita las zapatillas. Creo que Messi va a jugar en alpargatas de esas que tiene cintas para atártelas al tobillo y Ronaldo va a hacerlo con chanclas. Las prendas toreras hay que llevarlas con dignidad. Repitió el “descalzamiento” en el sexto. Dos naturales pasables. Buena estocada. Oreja.
El sexto, era inválido y fue devuelto a los corrales, saliendo uno de Salvador Domecq. Lo llevó con el pico. Con la izquierda tiene que dar los naturales de uno en uno porque no se queda bien colocado para el siguiente. Termina con un arrimón que degenera en mantazos. Pinchazo hondo delantero, dos descabellos. Silencio.

Hoy, como hube de ver la corrida en la segunda edición, no le pude quitar el sonido para dejarlo sólo con el de ambiente y me fijé que cuando entrevistan al matador, el locutor siempre le dice: “Enhorabuena…” aunque lo estén corriendo a gorrazos. Luego el entrevistado siempre responde … “La verdad es que si……” Y por fin cuando acuden a un sesudo aficionado para que haga el resumen, este siempre nos pone la tarde como magnifica, que se ha entretenido mucho y bla bla...

miércoles, 23 de agosto de 2017

Málaga agoniza



MÁLAGA AGONIZA
José Daniel Rojo


Leerán el titular y me tildarán, como poco, de alarmista. Talibán taurino me dicen otros. Ahí ha quedado, para la historia –triste historia-, la feria taurina 2017. Pobre de aquél que haya visto en estas tardes un ciclo triunfal, pues desde la concepción de la cartelería, éstos estaban avocados al más absoluto fracaso. No encajaron las combinaciones en la “afición” malagueña y no lo hicieron porque se denotaba poca pasión en su confección. La fusión de gran parte de los “terratenientes” taurinos –Matilla, Martínez Erice, Simón Casas, Ramón Valencia- junto con los malagueños Martín Lorca y Jose Carlos Escribano no fue capaz de generar ilusión en el maltratado público malacitano que año tras año, empresa tras empresa, vuelve a oír aquello de “Málaga es una de las mejores plazas del panorama nacional”, “Vamos a devolver a Málaga la categoría que merece”… Palabras que ya, con experiencia en el asunto, se toma a chufla la gente.

¿Recuerdan a Fernando Puche y cía? ¿Acaso se olvidaron de los Chopera? ¿Y de la FIT? La nueva empresa, Toros del Mediterráneo, volvió al manido tópico pero esta vez Málaga se convirtió en una plaza para colocar a dedo, para devolver favores, para mostrar a la competencia –los empresarios mexicanos vienen pisando fuerte-, que con la unión de unos pocos pueden controlar el cotarro. Y eso es lo que ellos quieren. Lo que pretenden. Lo que consiguen. Aprovecharse de la afición para comerse el trozo más grande del pastel.

Solo así ha podido gestarse el que, sin lugar a dudas, ha sido el peor cartel que ha tenido Málaga en las últimas décadas. Y de ahí, el descenso considerable de número de abonados. “El toreo es luz”, así rezaba la campaña publicitaria de la feria taurina de Málaga. Y luces, luces le han faltado a la nueva empresa para ser capaces de reconquistar a la agonizante afición malagueña.


EL IVA. INGRESO SORPRESA.

A espera de lo que los servicios jurídicos de la Diputación de Málaga acuerden sobre el asunto del IVA, la empresa debutante en la Malagueta se ha encontrado con un ingreso inesperado –o no- en sus bolsillos. Un 11% que el aficionado ha pagado de más y que ahora está en manos de los ¿principales? empresarios taurinos del país. Y como no hay luces, como decía mi abuelo “ni para pegar un sello”, ni aun así, ni con ese 11% cobrado de más, conseguirán liquidar la feria con saldo positivo. Y no me alegro de ello, porque soy de los que piensa que el empresario tiene que ganar dinero para poder seguir invirtiendo. Pero todo apunta a que el batacazo económico puede ser importante. Y en el hipotético caso que hubiesen ganado dinero, ya se encargarían de ir llorando por las esquinas o medios de comunicación para anunciar a bombo y platillo que no han ganado un real. ¿Han escuchado a algún empresario taurino decir alguna vez que ha ganado dinero? Dato curioso, pues nunca ganan pero se pelean entre ellos a ver quién es capaz de dar un mayor canon para adueñarse de plazas. En la vida real, no la de pajaritos que viven los empresarios taurinos, cuando cualquier empresario monta un negocio y no funciona, echa el cierre. Sin más. Ellos no. Ellos siguen, perdiendo euros a diario. ¡Insólito!

¿Y AHORA QUÉ?

Pues si la lógica y la razón se imponen en la Diputación –propietaria de la plaza-, se debiera de rescindir de manera fulminante el contrato a la empresa Toros del Mediterráneo. El asunto IVA es una falta grave y como tal, habría que ceñirse al pliego donde se especifica que en el supuesto de una falta de tal consideración, -alteración de precios-, se procedería a la rescisión del mismo. Cosa bien distinta es que traten ahora de vendernos la moto –los dos implicados- y volvamos a lo de siempre. A lo que todos ustedes conocen, lo que la prensa calla y lo que nunca conviene decir.

No es nuevo. Desde hace años Málaga navega a la deriva ante el pasotismo de quienes realmente tienen obligación de hacerla duradera en el tiempo. Málaga no es más que otro fleco que queda suelto en una fiesta que, a nivel nacional, cabalga recibiendo “guantás” por todas partes. Y así seguirá mientras no haya alguien capaz de separar cuatro poderes que deben estar bien diferenciados: el poder ganadero, el poder empresarial, el poder del torero y el poder gubernativo. Si estos cuatro poderes continúan manejando la tauromaquia al unísono, con intereses comunes, serán ellos mismos, y solos, quienes hagan desembocar la fiesta en un trágico final. Se hace extremadamente necesario que estos cuatro pilares funciones de manera independiente, pues solo así podría garantizares el correcto, y no interesado, funcionamiento del espectáculo taurino.

Mención aparte merece la prensa. Atrás debieron quedar los tiempos de escribir y hablar a gusto del mejor postor. Se hace difícil ser independiente cuando lo que realmente se pretende es tener contactos, ser agradable, evitar problemas. Todos queremos ser amigo del empresario, del ganadero, del torero… Pocos están dispuestos a aguantar el tipo y la bronca si fuese necesario. Y eso se refleja en las crónicas que leemos durante toda la temporada a nivel nacional.  Ese es el elevado peaje que toca pagar. Decía Gregorio Corrochano “si quieres escribir de toros de manera objetiva, no hagas amigos en el toro”.


Necesita la Fiesta de una crítica realmente comprometida capaz de hacer frente, a carta cabal, al sistema que trata de imponer los que se dan en llamar “profesionales taurinos”. Aquí, en Málaga, la tauromaquia agoniza, y no precisamente por los insignificantes ataques antitaurinos, sino por la dictadura implantada por la taurinería andante mientras la prensa calla. Imagino que es más fácil e interesante anunciar la muerte de la tauromaquia que luchar por reanimarla, aunque sea en su último suspiro. 

El toreo moderno no es para mi (Crónica 4ª Bilbao)

El Juli matando al violín esta tarde en la corrida de Jandilla lidiada en Bilbao.

BILBAO 22 DE AGOSTO 2017
Toros de Jandilla, correctos de presentación, bajó un poco el segundo. Bonancibles faltos de casta, flojos, casi todos perdieron las manos en algún momento.
EL JULI.- Silencio; al tercio, tras aviso.
PERERA.- Al tercio; Aviso, al tercio.
ROCA REY.- Oreja; Aviso, oreja.
Tres cuartos de plaza.

EL TOREO MODERNO NO ES PARA MI
Por Francisco Picornell.

Está visto que esto del llamado toreo moderno no es para mi. No entiendo esos derechazos con el pico, que el torero no se cruce, que despida al toro para las afueras, que no se rematen los pases de muleta en la cadera.
El toreo de capote ha desaparecido, ahora se reduce a torear de frente por detrás, a las chicuelinas. No se ve dar una verónica ni por equivocación. Y lo malo es que en las escuelas taurinas enseñan estas cosas y así vamos arrastrando los defectos.
Cuando don Quijote se encontró con los cabreros y empezó a decir sus disparates, un de ellos dijo: “O yo soy el mayor porro del mundo o este gentilhombre tiene vacíos los aposentos de la cabeza” Lo oyó Don Quijote y dice Cervantes: Que asiendolo por el cuello con entrambas manos, con tantas veras que no lo dejaba alentar, dijo: Vos sois el vacío y el menguado, que jamás he estado mas lleno que  la muy hideputa, puta que os parió.
Pues eso es lo que me pasa a mi, ¿tendré vacios los aposentos de la cabeza? Es posible…

El JULI, en el que abrió plaza, inició la faena con unos “latigazos” muy propios, con abuso de pico muletero. Con la izquierda el toro mira por encima del palillo. Tomó de nuevo la derecha y dio medios pases con el pico, sin cruzar. Estocada casi entera, perpendicular y desprendida, echándose fuera. Silencio.
En el cuarto, que perdió las manos al inicio de la faena de muleta. Tanda con la derecha dominándolo  y llevándolo toreado. Naturales. Con la derecha tuvo la virtud de darle distancia. Se pasó de faena. Tres pinchazos, aviso. Estocada atravesada. Saludos desde el Tercio.

“Esto es una cabra” se oyó gritar a un espectador cuando PERERA pasaba de capote al segundo, protestado después de la primera vara porque se cae. Una tanda aceptable con la derecha. Con la izquierda más perfilero que un dibujo egipcio. Con la derecha mecánico, sin decir nada. Luego recurre al arrimón. Pinchazo arqueando el brazo. Estocada desprendida. Al tercio.
Saludó en quinto Javier Ambel. Inició la faena  con el pase cambiado por la espalda, dando tres. Con la derecha emplea pico, pero cita dando distancia. Al emplear el pico al final del pase le toca el engaño. Vuelve con la derecha y los da de uno en uno sin quedarse quieto para ligar la serie. Termina embarullado y perfilero. Se pasa de faena y el toro escarba. Pinchazo. Aviso, estocada trasera perpendicular perdiendo la muleta. Saludó desde el tercio.

Se presentaba como matador de toros en Bilbao, ROCA REY,que inicia la faena al tercero con el pase  cambiado por la espalda, con la izquierda baila entre pase  y pase, según mis notas, sacó dos naturales buenos, termina dando medios pases. Estocada desprendida, oreja. Creo que estuvo por debajo del toro.
En el que cerraba plaza, inicia la faena con el modelo dos. Es decir, con estatuarios (la uno es con el pase cambiado por la espalda) Con la muleta cita con la muleta oblicua, en vez de con la panza para poder usar pico. Latigazos con la izquierda, me dio la impresión de que estaba por debajo del toro. Con la izquierda no se queda colocado para el pase siguiente por lo que baila. Una buena serie con la derecha. Manoletinas para terminar. Aviso, estocada en buen sitio. Oreja.


Y ahora me voy a comentar la corrida con mi gato, que aspira a ser lidiado algún día por Julianin.

lunes, 21 de agosto de 2017

¡No me gusta que en los toros me pongas Gwendoline!



Por crisol cabe referirse a un recipiente en el que se vierten diferentes metales que, sometidos a elevadas temperaturas, se funden para obtener una aleación homogénea. Así, con el intitulo elegido por Enrique Ponce para su flamante proyecto artístico, lo que se nos quería anunciar era una singular fusión, en palabras de sus precursores “una corrida de toros en donde se funden distintas artes, la música, la pintura y la voz para crear una obra de arte global”. Sin embargo, hay que tener presente que para que el crisol cumpla la finalidad que le es propia, para que con él se consiga la creación de un metal aleado, es imprescindible que al mismo se incorporen materiales que tengan entre sí la propiedad física de la aleabilidad, es decir , la cualidad de enlazarse y combinar sus propiedades, lo cual no ocurre con todos los materiales. De esta suerte, si en nuestro crisol introducimos huevos, serrín y altramuces, por muy altas temperaturas que empleemos, difícilmente consigamos mezcla aleada alguna.

Algo así, en opinión de quien suscribe, es lo que ocurrió en el “crisol” ponciano, donde se buscó el entrelazamiento de distintos elementos artísticos inverosímilmente conjugables; elementos los cuales, si bien individualmente considerados son tributarios de la mejor de nuestras opiniones, su confluencia en un mismo espectáculo acabaron por conformar un producto estrambótico y en gran medida abigarrado, al menos desde el plano musical, que será al que aquí no refiramos. Sobre este particular diremos que la música de Crisol estuvo carente de cualquier coherencia; es sumamente difícil -por no decir imposible- trazar una ligazón de continuidad entre el O Fortuna de Carl Orff, el Pan y Toros, Conquest of Pradadise de Vengelis, el She de Aznavour, el Panis Angelicus de Franck y el -para nosotros colofón- Gwendoline de Pitingo. Son obras todas agradables al oído, sin duda, pero su conjugación acabó por generar una mezcolanza que rompía con cualquier uniformidad en el espectáculo.

Al margen queda la falta de originalidad de las piezas propuestas. El desiderátum principal de este espectáculo era la búsqueda de la singularidad, en palabras de su principal artífice, el diestro chivano, “conseguir algo que no se vea todos los días”. Este pretendido esnobismo, desde luego, es difícilmente predicable del repertorio musical escogido al efecto y que fue vulgar de toda vulgaridad. Vulgar entendido como “aquello que es de lo que más abunda, que no tiene ningún rasgo o característica original o especial”. En la selección de temas musicales escogidos para adornar este proyecto se recurrió a lo más manido de la música instrumental contemporánea, bandas sonoras y obras clásicas absolutamente trilladas, de las que aparecen los anuncios de perfumes en la TV y amenizan las graduaciones escolares de nuestros infantes. Un espectáculo que utiliza como apertura el O Fortuna y sigue con Conquest of Paradise claudica en el intento de dotarse de cualquier ápice de distinción o enriquecimiento cultural. Además tengo mis profundas reservas a la hora de alabar la utilización de BSO en una corrida de toros -así como en cualquier otro espectáculo o acontecimiento del que quepa esperar un mínimo grado de solemnidad- Y es que es inevitable que estas obras musicales nos traigan reminiscencias escenográficas de la película para le que fueron creadas y, al menos para mí, al escuchar el tema de La Misión” de Ennio Morricone, fue imposible no sustraerme de la lidia e imaginarme al Padre Gabriel, personificado en Jeremy Irons, como oboe solista de la Banda de Gibraljaire, tocando rodeado de niñitos guaraníes que correteaban alegremente en taparrabos por La Malagueta.

Dicho lo anterior, para quien suscribe, el grado paroxístico de este desacierto musical llegó con la interpretación de “Gwendoline” a cargo de Antonio Manuel Alvarez Vélez, remoquete Pitingo. Sin valorar la bondades de la versión aflamencada de la otrora eurovisiva canción de Julio Iglesias, entendemos que la misma no es propia de un festejo taurino; no al menos  si no se quiere renunciar a dotar a éste de un mínimo de ritualidad y congruencia. Se trata de una pieza cuya temática se aleja sobremanera del acervo taurino y aceptarla como acompañamiento idóneo para la lidia es enarbolar el “todo vale” dentro de la fiesta en pos de la tan pretendida “renovación”. Si cabe el  “Gwendoline” en La Fiesta, por qué no abrirle un hueco al Despacito; ¿es que acaso no es idílica la escena de Morante de la Puebla parando el tiempo al natural con los sones de Maestro Tejera interpretando el éxito estival de Luis Fonsi?.  Entendemos que si lo que se pretendía era la inclusión del cante flamenco en la corrida -opción, por lo demás, en nada novedosa- se podía haber acudido a la nutrida producción artística surgida de la simbiosis entre el flamenco y la tauromaquia ¿o es que acaso no era reemplazable  “Gwendoline” por -verbigracia- “El Maletilla y la Luna” o  el Romance de Valentía?.


No vamos aquí a comulgar con la más rancia ortodoxia taurofílica que anatemiza cualquier innovación formal que se proponga en el seno de nuestra Fiesta Nacional, pero al menos sí entendemos que estas propuestas deben enmarcarse dentro de unos limites, que no todo vale, que la fiesta está dotada de una serie de aspectos litúrgicos, adicionales a la lidia, y que son irrenunciables si queremos distinguir este noble espectáculo del sacrificio arbitrario de un animal. Es por eso que -no sé si para muchos, para pocos, o para mi solo-  el Gwendoline de Pitingo sonó a un lúgubre gorigori por la solemnidad de la fiesta que el 17 de agosto finaba en La Malagueta. 

Francisco Vigo

¡Vaya pestiño! (Crónica 3ª Bilbao)


A Curro Díaz le tocó en suerte uno de los conocidos toros músicos de Alcurrucén, pero el de Jaén no tuvo su tarde y dejó escapar un gran toro para formar un auténtico lío en Bilbao.


BILBAO 21 DE AGOSTO 2017
Toros de Alcurrucén, bien presentados, faltos de fuerza y de casta.
CURRO DÍAZ: silencio tras aviso y oreja.
JOSELITO ADAME.- Silencio. Saludos desde el tercio. 
JUAN DEL ÁLAMO.- Vuelta, aplausos.

¡VAYA PESTIÑO!
Por Francisco Picornell

La tercera  de abono de Bilbao ha sido un auténtico pestiño, una cosa muy mala. Unas veces por culpa de los toros, otras por culpa de los toreros y, en fin, otras por culpa de los dos. Antes del paseíllo se rindió un homenaje a Fandiño.

CURRO DIAZ,  en el que abrió plaza, que  echaba las manos por delante y salió suelto del primer puyazo. Con la muleta tiene que tener cuidado de que no le toque la muleta pues cuando ello sucede, cabecea. El animal se queda corto, algún derechazo suelto. Con la izquierda, se para, dio algún natural de uno en uno. Pinchazo sin soltar. Estocada delantera y caída. Aviso.
En el quinto dio algún derechazo suelto pues en otros muchos le toca la muleta. Por eso se llama temple, si templas la embestida no te tocará el engaño. Dio tres series pasables, una buena tanda también con la derecha. Pinchazo, mejor, le faltó toro. Estocada baja. ¡¡Oreja!! No me lo explico, claro que uno es mas bien duro de entendederas.

JOSELITO ADAME.- Estuvo aseado con el capote al recibir al segundo. Con la muleta alguna serie con la derecha aceptable, pero tengo para mi, que empleó pico, otra sin cruzarse. Cuando toma la izquierda el toro se para. Pinchazo, bajonazo. Silencio.
En el quinto un buen par de Fernando Sánchez. Empieza la faena por estatuarios, que es una forma de no torear. El toro se para y ha de darle los pases de uno en uno. Mete y saca. Estocada tendida y trasera, al tercio.

JUAN DEL ÁLAMO. Fue protestado por falta de fuerzas el que salió en tercer lugar, protestado. Tanda acelerada con la derecha y con pico muletero. Con la izquierda no lo lleva toreado, medios pases, pesado. Media estocada desprendida. Leve Petición. Vuelta.
Daba cabezazos el sexto, le tocaba la muleta. Con la izquierda enganchones, mete y saca media atravesada. Silencio. 
Lo dicho un pestiñazo infumable.Y es cuando sale el toro, aunque sea debilucho, nadie hace florituras ni se pone guapo.

domingo, 20 de agosto de 2017

Cuando sale el Toro (Crónica 2ª Bilbao)

Toro de Torrestrella lidiado esta tarde. Bilbao es de las pocas plazas del panorama taurino donde aún se sigue respetando la presentación del toro bravo por encima de otros intereses. 


BILBAO. 20 AGOSTO 2017
Toros de Torrestrella, bien presentados, correosos, con mucho que torear.
PADILLA: silencio. Aviso, silencio
FERRERA: al tercio tras aviso. Aviso, oreja
FANDI.- Silencio. Silencio.

CUANDO SALE EL TORO
Por Francisco Picornell

Está visto, que cuando sale el toro, el toro de verdad, no el gato tullido, la cabra loca o la babosa, esos toreros que se pasean por las ferias cortando orejas, consiguiendo resonantes éxitos, incluso algún indulto extemporáneo, no saben como meterle mano, no saben resolver los problemas que presentan y se dedican a dar mantazos.

Hoy los Torrestrellas han salido con algo de picante, pero no vayan a creer que eran horribles diablos salidos de los Avernos, ni mucho menos. Estaban  a mitad de camino entre monja pía y diablillo comprado en los chinos (el diablillo, no la monja que ahí no la venden).

Padilla, en el que abrió plaza, que tenía sus problemas, salvo compartir los palos con sus compañeros de cartel, no hizo mucho. Como digo banderillearon los tres espadas. Empezó Farrera que lo hizo a toro pasado, le siguió el Fandi  de dentro afuera pero también a toro pasado, como Padilla.
Con la muleta nada digno de mención, o lo que es lo mismo, pases sin enjundia ni fundamento alguno. Estocada suelta, algo baja y tendida. Descabello. Silencio.
Tenía muy alta la cara el cuarto de la tarde. Le pegaron en varas, mas apenas lo acusó (observen la diferencia entre un toro de Bilbao y uno de Málaga). Banderilleó dos pares a toro pasado y uno al violín. Lo pasó de muleta despegado, el toro no humilla, pero como se empeña en hacerle la faena que hace todos los días pues no encaja en el toro que tiene delante. Tira por la calle de en medio y da molinetes para vendérselos al público. Luego lo pasa con la derecha separado, con muchas precauciones y con el pico. Mete y saca. Estocada atravesada y tendida. Aviso, cuatro descabellos, cogió de nuevo la espada y dio un bajonazo. Otro descabello. Silencio.

Ferrera. En el segundo también repartió los palos, empezando, en esta ocasión, Fandi, que colocó medio par. Padilla banderilleo con soltura y terminó Ferrera con un par por los adentros. Inicia el trasteo con la muleta, dando una tanda echándose la res para las afueras. Otra terminando con los engaños por arriba, siguió con abuso de pico muletero. Con la izquierda  desconfiado, de uno en uno. Termina embarullado por ambos pitones. Pinchazo. Aviso, estocada atravesada. Al tercio.
Salió el quinto muy rebrincado, debió pararlo con  la muleta a ver si remediaba algo. Con la izquierda baila mucho y el animal le toca la muleta. Si consigue tirar de él sin que te toque a lo mejor se le quita el cabeceo. Estocada  desprendida y algo suelta. Aviso. Oreja. El toro, como los otros no era ningún barrabás. 

Recibió al tercero de la tarde el Fandi, con una larga cambiada de rodillas. Abrió el tercio de banderillas Padilla que estuvo aseado y se llevó un susto porque el cornúpeta lo siguió hasta las tablas y por poco le causa un desastre. Farrera colocó medio par y Fandi al Violín. El toro se lo comía cuando tomó la muleta, con la izquierda dio naturales muy despegado, con la derecha lo mismo, el toro se lo come crudo, no puede con el. Estocada trasera, atravesada descabello. Silencio.
En el que cerraba plaza puso el primer par de banderillas a toro pasado, el segundo algo mejor y el tercero al violín. Con la muleta mantazos, no sabe solventar el problema. Estocada huyendo perdiendo la muleta. Silencio.

Está visto que cuando sale un toro la torería andante no sabe como meterle mano. Por eso es muy digno que los aficionados de Málaga exijamos toros de verdad, que tan plaza de primera es como Bilbao y también pagamos con moneda de uso legal.



Vuelvo a ti, Malaka

Vuelvo a ti, Malaka. No se si por un día, si para quedarme o para plasmar las líneas definitivas. Casi tres años han transcurrido desde la última entrada en este blog. El aburrimiento se llevó por delante las ganas de citarme con la bitácora donde dejé plasmada, con mis aciertos y errores, mi pasión por el mundo del toro, por la tauromaquia, la misma que hasta hace poco tiempo se abanderaba como Fiesta Nacional.

Como cada agosto, el anhelo llama a la puerta. La Málaga de mis amores celebra sus fiestas y el anillo luminoso que se ancla bajo Gibralfaro vuelve a latir para convertirse en escenario donde, se supone, la lucha entre el hombre y el toro bravo debe convertirse en arte. Donde también se supone que miles de almas se emocionan desde un incómodo asiento de hormigón. Un lugar donde en dos horas y pico puede suceder cualquier cosa: el triunfo, la vida, el percance, la gloria, el éxtasis, la bronca, el engaño, la muerte, la decepción… Condicionantes todos éstos que hacen, o debieran de hacer de la tauromaquia, algo realmente único. Sin embargo fue el aburrimiento lo que eclipsó todo aquello que yo debía sentir. Fue en ese instante, cuando el ir a los toros a Málaga era más un suplicio que un divertimento, cuando decidí ausentarme de aquella misma Malagueta que fue testigo, hace muchos años, de mis primeros sueños toreros.

La de este año 2017 era la peor cartelería que tenía Málaga desde hace numerosas temporadas. Aun así, decidí reencontrarme con ella. Sabía que todo podía ocurrir: que renaciera el veneno que todos los aficionados llevamos dentro, que quedara indiferente o la que yo presuponía que iba a ser muy posible, que la indignación volviera a apoderarse de mi. A la salida de la plaza, intenté sincerarme conmigo mismo y las conclusiones pasaban por un espectáculo que seguía sin transmitirme nada de lo que se supone debe hacerte sentir un espectáculo de este calibre. Quise darme tiempo.

Apenas pude ahondar en mi reflexión cuando me topé con la cruda realidad. La corrida Picassiana-Crisol televisada fue la puntilla para reafirmarme en mis premisas. Esa corrida que la mayoría de la prensa y aficionados han tildado como “histórica” y que efectivamente tendrá su lugar en la biografía de nuestra plaza pero por motivos bien distintos a los que se han encargado de glosar la taurinería andante.

A mi entender, un espectáculo deleznable para una plaza de primera categoría. Interesante para la reinauguración de la plaza de Puerto Banús o para la feria de Sanlúcar de Barrameda. No me imagino este “espectáculo” en plazas como Sevilla, Madrid o Bilbao. Es evidente que Málaga ha perdido el norte, sin contemplaciones. Es evidente también que si le quedaba algo de dignidad a la Malagueta, que lo dudo, con el indulto aberrante que se pudo ver, nuestra plaza ha cavado su propia tumba con la actuación humillante de un señor que se sube al palco y que lleva por nombre Ildefonso Dell´Olmo. A pesar de que muchos no hayan querido –o interesado- publicar su nombre e incidir en esto, creo que es interesante que quiénes no le conozcan, pongan cara a quien, sin lugar a dudas, ha ensuciado el nombre de La Malagueta y sus más de cien años de historia.  

No lo oculto, este blog nació como fruto de la resignación. Y quizá sea eso mismo, la resignación, lo que me haya volver a ti, Malaka. Tampoco lo niego, unos comentarios de aficionados indignados en Twitter  y una foto que corría como la pólvora por las redes sociales de una pancarta protesta en los tendidos de la Malagueta, me convencen de que aún sigue quedando “Resistencia” en Málaga que no está dispuesta a beber los vientos por lo que trata de imponer la mafia que se ha adueñado del sistema taurino. Y si hay que unirse, habrá que hacerlo. Si hay que volver a la trinchera, aquí está mi arma dialéctica dispuesta a disparar. Seremos aquellos “imbéciles” que dice el señor Simón Casas. Imbéciles que no callaremos para denunciar –aunque no sirva para nada, o sí-, las tropelías de un sistema tan sumamente inútil que es capaz de morder la mano que le da de comer.




Málaga agoniza. Ahí está la feria. Ahí están los resultados. Ahí queda ese vergonzoso indulto que removerá conciencias. Y aun así, Málaga ha registrado la peor asistencia de público en muchos años. Creo que es para hacérselo mirar. Tal vez aquel aburrimiento que me llegó a mí y que les mencioné antes, se ha apoderado también de aquella “maza” que tanto se vanagloriaba en mencionar el señor Fernando Puche.

Aquí me tienes Malaka. A ti vuelvo. Hasta cuando tú mandes.

  

lunes, 15 de septiembre de 2014

Tres gitanos en Vista Alegre

 

gitanos

El 30 de mayo de 1948 coincidieron en el mismo cartel tres toreros gitanos, Cagancho, Gitanillo de Triana y Rafael Albaicín, para dar a la historia de la plaza de Carabanchel una tarde de gloria.


El cartel compuesto por Cagancho, Gitanillo de Triana y Rafael Albaicín se dio con bastante frecuencia en el año 1948. En él se congregaban tres toreros gitanos. Al año siguiente, otro torero calé, Rafael Ortega “Gallito”, entró en varias combinaciones en lugar de alguno de los tres. Pero el trío genuino fue el primitivo.

El 30 de mayo de 1948 se creó el cartel que, a pesar de lo efímero que fue, dejó estela en el toreo. Los tres matadores salieron vestidos de blanco y plata para una tarde que fue verdaderamente importante. Cagancho toreó soberbiamente con el capote, plasmando esas verónicas suyas admirables y majestuosas. Su segunda faena muleteril tuvo un gran rango, y sólo por no matar a la primera perdió la oreja. Como también se le fueron las dos a Gitanillo de Triana, a pesar de unos haceres purísimos con la muleta al quinto de la tarde; cosa que no pasó con Rafael Albaicín, que sí se hizo con los dos apéndices del tercero.

J. Carmona, en el diario ABC, escribió de los tres toreros:

Comenzó la corrida, en la que los toros de Sánchez Fabrés hicieron una brava pelea en varas, y el ambiente se tensó de entusiasmo ante la inmensa lección dada por Cagancho respecto a la clásica norma del toreo, o sea, aguantar, templar y mandar. Como en la iniciación de su carrera, su capote, manejado con majestad y ritmo maravillosos, dibujó lentas verónicas, quieta la planta y con su juego admirable de brazos; y en los quites, ajustadísimos, relumbraron las chicuelinas y medias verónicas torerísimas, y las revoleras, que hicieron enloquecer de entusiasmo al público. Al llegar la hora de la verdad, su muleta tuvo dominio y mando, alentado por el valor, que de todo hubo en la faena que el diestro gitano y maestro desarrolló sobre la base del toreo natural con los obligados pases de pecho, erguida la figura, y en los bellísimos pases en redondo, que representan el mejor y más sugestivo toreo, toda vez que los movimientos curvilíneos constituyen los caracteres esenciales de la línea actual…

¡Que mágico fue el capote de Gitanillo de Triana en la lidia del segundo bravo y codicioso! Durante el tercio de varas, sus quites refulgieron, llenos de policromía, en las medias verónicas, chicuelinas y revoleras, en brillantísima emulación de sus compañeros. Después, con la muleta, dio magnífica lección sobre el arte de atraer y empapar en el engaño al astado en una serie de naturales, de pecho, en redondo y de la firma entre música y olés de entusiasmo. Fue una faena cumbre que se repitió en el quinto y no alcanzó la apoteosis de las orejas por no haber estado acertado al herir. Las ovaciones fueron inmensas (…).

Y hubo también la nota del toreo fulgurante de Albaicín, de un toreo preciosista y riquísimo en matices del arte más puro, en los lances llenos de cromatismo, matices que adquirieron su máxima intensidad en la inmensa y deslumbradora faena hecha al tercer toro (…). Todo ello cuando el gran torero artista tumbó al bovino de un volapié.

Así terminó esta corrida en la que Cagancho, Gitanillo de Triana y Albaicín dieron un curso de moderna estética del toreo. La corrida de los tres gitanos  se repitió el 13 de junio, en la misma plaza, en una tarde que ya no fue triunfal y en la que Albaicín resultó cogido por el primero de sus toros, de la divisa de Concha y Sierra. Luego vendría de la corrida de la Feria de la Coruña, con desastrosos resultados, la del 22 de agosto en Barcelona, la del 4 de septiembre en Palma de Mallorca y la del 12 del mismo mes en la plaza francesa de Béziers. La mayoría no tuvo resultados positivos y no pudo llevarse a cabo la idea del empresario Antonio González Vera –plasmada por Joaquín Albaicín en su libro “Gitanos en el ruedo”- de que los tres toreros se recorrieran todas las ferias de España.

domingo, 7 de septiembre de 2014

La Corrida del salario del miedo

 

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El 18 de mayo de 1959 se iba a celebrar en Madrid una corrida que la sorna popular había bautizado como “la del salario del miedo” y “la vuelta ciclista a España”, por lo que iban a tener que correr los toreros.

Pepe Luis Vázquez, Antonio Bienvenida y Julio Aparicio formaban el cartel de veteranos que ese 18 de mayo iban a actuar en Las Ventas para lidiar una corrida de los herederos de Jesús Sánchez Cobaleda. Debido a sus últimas actuaciones, en las que el trío de espadas había estado poco afortunado, el ambiente estaba predispuesto contra ellos. Los sectores más bromistas y virulentos de la afición acudían esa tarde dispuestos a ver fracasar a los matadores. Sin embargo, todas las suposiciones eran erróneas. Los tres dieron una lección magistral y las fobias se transformaron en filias.

Contaba Antonio Díaz Cañabate en su crónica que, Pepe Luis, que acababa de reaparecer en los ruedos después de seis años de ausencia, volvió a desempolvar el frasco de las esencias. De su capotillo afloraron las verónicas a pies juntos y las afiligranadas chicuelinas. De su muleta planchada, pequeña y tersa, salió la gracia del natural, a la vez que hondo y florido. Un Pepe Luis que había vuelto al ayer, cuando toreaba con Manolete y Arruza, enseñando la majestad del pectoral profundo y la inspiración del molinete desgarrado y del alegre pase del kikirikí.

Por su parte, Antonio Bienvenida, con su naturalidad y despaciosidad, bordó el toreo con la derecha. Unos muletazos diestros, que eran auténticos naturales, porque natural no es el que se da con la zurda, sino el que se instrumenta con naturalidad. Hasta con la espada estuvo acertado ese día el Maestro Bienvenida.

Y de colofón, Julio Aparicio. El maestro de la madrileña Fuente del Berro toreó extraordinariamente con el capote, y con la muleta sacó a relucir su casta y su dominio, igualando el éxito de sus compañeros.

20140907_231445Los pronósticos fallaron

El público queda extasiado con la gracia, la naturalidad y la casta que le brindan los tres maestros. Los vaticinios pesimistas habían quedado desmantelados por las magníficas actuaciones que se habían producido en el ruedo. Los tres espadas acabaron saliendo por la Puerta Grande, después de haber bordado el toreo.

Los aficionados salían toreando de la plaza. Por la calle de Alcalá subían los tres toreros a hombros del gentío. No eran los asalariados al uso que se echan al ruedo para transportar triunfalmente a los matadores a cambio de dinero, sino auténticos espectadores conmocionados por la tarde de buen toreo que les había sido brindada. Escoltados entre guardias iban los tres matadores: Pepe Luis Vázquez, de grana y oro; Antonio Bienvenida, de purísima y oro; y Julio Aparicio, de blanco y oro. De ese metal precioso estaban hechos los tres.

martes, 2 de septiembre de 2014

GALLITO, un pasodoble con historia

 

joselitoJosé Gómez Ortega se apodó en su primera etapa como “Gallito”, luego se le conocería como Joselito “El Gallo”


Es curioso que el pasodoble conocido por “Gallito” no esté dedicado a José Gómez “Gallito”, ni a su padre Fernando, quien también se anunció en los comienzos de su carrera con ese apodo. Tampoco estaba dedicado a Rafael, hermano de José.

Esta pieza musical, universalmente conocida, la escribió el Maestro Santiago Lope en honor del segundo varón de Fernando “El Gallo”, de igual nombre que su progenitor, quien no alcanzó la fama de sus hermanos Rafael y José. Fernando, tras su etapa novilleril, fue banderillero.

El nacimiento de esta obra surge en 1904, cuando la Asociación de la Prensa de Valencia organizó su corrida con un cartel compuesto por Fernando Gómez “Gallito”, Vito, Angelillo y Dauder. La entidad encargó al Maestro Lope que hiciera sendos pasodobles para los cuatro espadas. De ellos ha pasado a la historia el archiconocido Gallito, que tanta confusión ha creado entre los aficionados.

domingo, 31 de agosto de 2014

Serna y Orozco, mano a mano en Marbella

 

MARBELLA

Esta tarde tendrá lugar en la Plaza de Toros de Marbella una interesante novillada sin picadores en la que harán el paseíllo dos de los más destacados novilleros del momento. Rafael Serna abría la Puerta del Príncipe de la Maestranza en el certamen de novilladas que se ha celebrado durante el mes de julio en la plaza sevillana, mientras que el joven rondeño Javier Orozco se ha proclamado vencedor del IX Certamen Internacional de Escuelas Taurinas “La Malagueta”. Por tanto, interesante cartel donde los dos jóvenes aspirantes a toreros se medirán en un mano a mano de alto contenido.

sábado, 30 de agosto de 2014

YIYO, “La gran promesa truncada”

 

yiyo


José Cubero “Yiyo” perteneció a la segunda promoción de la Escuela Nacional de Tauromaquia, y la primera realmente brillante. Como becerrista llegó a pasearse por todas las plazas de España y de Francia formando terna con Lucio Sandín, cuyos continuos percances acabaron retirándolo de la actividad profesional, y Julián Maestro, después convertido en banderillero. Yiyo fue uno de los toreros más destacados de la citada escuela, junto con Joselito, y seguido en la lejanía por Sandín, El Niño de la Taurina, Javier Vázquez y Miguel Rodríguez.

Una vez tomada la alternativa en 1981 en Burgos tuvo dos años de espera como espada de alternativa, y casi tres como figura del toreo, un puesto que se le aseguraba podía tener en propiedad muchos años. Yiyo evolucionó de un toreo muy técnico, salido de la Escuela Nacional de Tauromaquia, a otro que empezaba a aportar un sentimiento nada común, todo fruto de la naturalidad. Eficaz con el capote, fue un portentoso muletero y un buen estoqueador. Su hacer estaba dentro de las coordenadas más puras del clasicismo.

yiyo 3Aunque figura como torero nacido en Madrid en todos los libros de historia y programas de la época, se dice que vio la luz en Burdeos, donde residió un tiempo de niño, cuando sus padres emigraron a esa ciudad francesa. El padre, Juan Cubero, también había intentado ser torero. Sus dos hermanos sí lo fueron. Juan llegó a debutar en Madrid como novillero; luego se hizo banderillero de su hermano y, desde 1987, de José Miguel Arroyo “Joselito”. El otro, Miguel Cubero, llegó a tomar la alternativa en la misma plaza que su hermano Yiyo, en Burgos, en 1986, un año más tarde de la tragedia de Colmenar Viejo, pero tras unos años toreando muy poco, en 1994 decidió también hacerse banderillero.

Como principales efemérides en la corta trayectoria de Yiyo, cabe destacar su actuación en la Feria de San Isidro de 1983, de la que salió lanzado para el estrellato al cortar una oreja, el 22 de mayo, al toro “Lanzaquemá” de Antonio Ordóñez; en esa corrida alternó con el mexicano Jorge Gutiérrez y con Curro Durán. El éxito le valió para hacer dos sustituciones en la feria; salió a hombros en la primera de las suplencias, junto a Ángel Teruel y Armillita Chico, y volvió a triunfar en la otra, en la que actuó con Antoñete y Tomás Campuzano.

Logró un gran cartel en Pamplona, causó buena impresión en México y solo toreó una tarde como matador en Sevilla, sin que le acompañara la suerte.


LA DESGRACIA DE COLMENAR

En la temporada de 1985 hubo muchos escollos para Yiyo. Solo actuó en dos ferias importantes: la de Madrid, donde toreó fabulosamente bien a un toro de “El Raboso”, y la de Pamplona. Aunque ausente de Valencia, de Sevilla, de Bilbao, iba encarando su campaña en plazas de menor importancia. A la vuelta de Calahorra fue requerido para sustituir a Curro Romero, lesionado en Linares, en la feria madrileña de Colmenar Viejo el 30 de agosto de 1985

El cerco que se había hecho sobre Yiyo, seguramente para forzarle a abandonar a su descubridor Tomás Redondo, le había apartado de muchas plazas importantes. Pero, al calor de sus continuos éxitos, ya estaba en todas las ferias importantes de septiembre, y hasta ubicado en dos carteles de la plaza de Logroño, una plaza de Manolo Chopera, con el que no había llegado a un acuerdo para la feria de Bilbao. Dudó mucho Yiyo, o su mentor, en torear aquella tarde en Colmenar; pero, al fin, hizo el paseíllos al lado del Maestro Antoñete y del soriano Jose Luis Palomar, para despachar una corrida de Marcos Núñez.

El festejo transcurrió normalmente, sin grandes éxitos. Salió el sexto, de nombre “Burlero”, con el que dicen los cronistas de la época que allí estuvieron que Yiyo realizó, sin lugar a duas, una de las mejores faenas de su vida, si no la mejor. El trasteo, que quedó grabado en vídeo para la posteridad, fue un dechado de torería, de temple, de suavidad, de sentido de las distancias. Todo el mundo que la vio coincide en que nadie dudaba que el autor estaba predeterminado a ser uno de los mandones del toreo. Seguramente podría haber sido la natural pareja de Espartaco, que andaba por entonces en su primer año triunfal, si el asesino pitón de “Burlero” no se hubiera puesto en medio.

yiyo 2Yiyo remató la extraordinaria faena, por la que le otorgaron las dos orejas, con una estocada. A la salida de ésta, el toro hizo por el torero, le derribó y le infirió una cornada en el corazón. La impresión fue de una cogida mortal, pues el diestro se derrumbó como un muñeco; cuando lo llevaron a la barrera, los facultativos no pudieron hacer absolutamente nada y el joven matador llegó muerto a la enfermería.

Todos los componentes de su cuadrilla lloraban. Nadie podía creer que a un torero al que apenas habían rozado los toros le hubiera abrazado la muerte para siempre. El Maestro Antoñete, sollozaba en un rincón. José Luis Palomar era un mar de lágrimas. La tragedia se había producido cuando todavía no se había cumplido un año de la muerte de Paquirri. El mundo de los toros estaba de luto otra vez.

Tanto el velatorio de aquella noche, en la iglesia del barrio de Canillejas donde residía  Yiyo, como el entierro al día siguiente, representaron una manifestación de dolor de la familia taurina. El féretro, como se había hecho antes con Antonio Bienvenida, y también en Sevilla con Paquirri, fue llevado a la plaza de toros de Las Ventas, y entre gritos de ¡Torero, torero, torero! se le dio una vuelta al ruedo.

En poquísimo tiempo habían fallecido dos figuras del toreo. Pero ahora le había tocado el turno a uno que era casi un niño, al que enterraron con el mismo vestido corinto y azabache con que había dictado, en el San Isidro anterior, su última lección en Madrid. Desde Granero no había muerto un matador de toros, prácticamente, en la misma arena.